Ayer vimos uno de los casos más descarados del uso de información privilegiada para ganar en bolsa

Ayer vimos uno de los casos más descarados del uso de información privilegiada para ganar en bolsa 1

El lunes 23 de marzo de 2026 quedará grabado en los mercados como uno de los días  más vergonzosos entre quienes confían en que todos jugamos con las mismas reglas en los mercados. El crudo Brent, referencia mundial del petróleo, cerró cayendo un 10,92%, hasta los 99,94 dólares por barril, mientras el S&P 500 rebotço fuertemente subiendo un 1,15%. El detonante fue un mensaje del presidente Donald Trump en su red social Truth Social anunciando que Estados Unidos e Irán habían mantenido «conversaciones muy buenas y productivas» y que posponía cinco días los ataques planeados contra infraestructura energética iraní. Pero lo que ha encendido todas las alarmas no es el anuncio en sí, sino lo que ocurrió exactamente 15 minutos antes.

El misterio de los 15 minutos

Según cálculos del Financial Times basados en datos de Bloomberg, entre las 6:49 y las 6:50de la mañana, hora de Nueva York, cambiaron de manos aproximadamente 6.200 contratos de futuros sobre Brent y WTI. El valor nocional de esas operaciones ascendía a 580 millones de dólares. El anuncio de Trump llegó a las 7:04 am. Los volúmenes de negociación se dispararon de forma simultánea 27 segundos antes de las 6:50, y momentos después los futuros del S&P 500 también subieron con fuerza y con volúmenes elevados.

Quién o quiénes ejecutaron esas operaciones se desconoce. Pero el timing es difícil de pasar por alto. Demasiadas coincidencias.

El contexto bélico que hacía más valiosa esa información

Para entender la magnitud de lo ocurrido hay que situarse en el escenario del momento. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero con ataques conjuntos bajo las denominadas Operación Rugido del León y Operación Furia Épica. Desde entonces, Irán ha respondido con misiles y drones contra Israel, bases militares estadounidenses en la región y varios países del Golfo Pérsico, al tiempo que obstaculizaba el tránsito por el estrecho de Ormuz, paso por el que circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

Trump había amenazado a Irán con nuevos ataques si no abría «totalmente» el estrecho de Ormuz. Sobre el final del fin de semana, Goldman Sachs había elevado sus estimaciones de precio para 2026 a 85 dólares desde los 77 previos, esperando que las prolongadas interrupciones en los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz llevaran al mercado a una postura más restrictiva.  El Brent llegó a alcanzar un máximo de 114,43 dólares el lunes por la mañana, justo antes del anuncio.

Quien supiera de antemano que Trump iba a anunciar una tregua tenía ante sí una oportunidad de beneficio multimillonaria: bastaría con vender futuros de crudo a precios máximos para recomprarlos —o cerrar posiciones— después del desplome. Pocos minutos después del mediodía, el Brent llegó a bajar casi un 17%, hasta tocar un mínimo en los 96 dólares por barril, en una de las caídas más pronunciadas registradas en lo que va de año.

Esto es realmente anormal. Es lunes por la mañana, no hay datos importantes, no hay portavoces de la Fed. Es una operación inusualmente grande para un día sin riesgo de eventos. Alguien acaba de enriquecerse mucho.

Lo más inquietante del episodio es que no se trata de un caso aislado. Varios hedge funds han señalado que este es uno de varios ejemplos recientes de grandes operaciones ejecutadas justo antes de anuncios oficiales del gobierno estadounidense. Recientemente consultores energéticos habían detectado varias operaciones en bloque de gran tamaño con una sincronización que consideraban inusual.

El episodio recuerda también a las operaciones detectadas en la plataforma de predicción Polymarket antes de los ataques estadounidenses contra Irán y Venezuela en los últimos meses.

La Casa Blanca niega y Teherán desmiente

La portavocía de la Casa Blanca respondió a las preguntas sobre las operaciones con una declaración: «El único foco del presidente Trump y los funcionarios de su administración es hacer lo que es mejor para el pueblo estadounidense. La Casa Blanca no tolera que ningún funcionario de la administración se beneficie ilegalmente de información privilegiada, y cualquier insinuación de que funcionarios están involucrados en tal actividad sin pruebas es un reportaje infundado e irresponsable».

Pero la jornada tuvo otro giro. El portavoz del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, negó públicamente que se hubieran celebrado conversaciones con Estados Unidos, contradiciendo la versión del mandatario estadounidense, y calificó de «fake news» el uso de supuestas negociaciones para influir en los mercados financieros y petroleros. Sus palabras revirtieron parte de la caída del petróleo y provocaron ventas en bolsa cuando muchos ya habían hecho beneficios.

Lo que está claro es que alguien, o varios alguien, tomó una posición de 580 millones de dólares en el momento exacto. Y que esa apuesta resultó ser muy, muy acertada.

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