Incertidumbre en el Euríbor y las hipotecas

Incertidumbre en el Euríbor y las hipotecas 1

La pausa del Banco Central Europeo en su política de tipos deja al mercado en compás de espera. El precio del dinero se mantiene en septiembre en los mismos niveles que en julio: la facilidad de depósito continúa en el 2%, el tipo de referencia en el 2,15% y la facilidad marginal de crédito en el 2,40%. Un movimiento que, sin ser inesperado, confirma la intención del BCE de no precipitarse con nuevos recortes mientras analiza el pulso de la economía europea y los próximos pasos de la Reserva Federal.

La decisión afecta de lleno a quienes tienen o buscan una hipoteca. Con los tipos oficiales congelados y el euríbor estabilizado, las condiciones del mercado hipotecario entran en un paréntesis. No hay señales de guerra de precios entre bancos, ni rebajas generalizadas ni subidas abruptas. El contexto estacional también influye: agosto es históricamente un mes plano para las entidades, y septiembre arranca con cautela mientras los departamentos de riesgo y comercial reevalúan sus ofertas.

Pese a esa calma superficial, hay movimientos que llaman la atención. Algunas entidades han decidido ajustar sus hipotecas fijas a la baja, alcanzando niveles que no se veían desde hace tres años. Es el caso de Ibercaja, entre otras, que parece anticiparse a una bajada de tipos más firme en los próximos meses. En cambio, otras como Kutxabank o Unicaja han optado por subir precios, probablemente apoyándose en una demanda sostenida que reduce la presión por competir en precio.

La oferta hipotecaria sigue sin reflejar del todo las rebajas aplicadas por el BCE en el pasado reciente. Y es que, aunque la demanda se mantiene alta, la evolución del euríbor condiciona la decisión de muchas familias. Tras siete meses a la baja, el índice de referencia de la mayoría de hipotecas variables repuntó ligeramente en agosto, cerrando en el 2,114%. La subida fue mínima, apenas 0,035 puntos frente a julio, pero suficiente para cortar la racha descendente y enfriar expectativas.

A quienes tienen una hipoteca variable, este nuevo escenario les trae noticias mixtas. Las revisiones anuales seguirán arrojando algún alivio, pero cada vez más moderado. Las bajadas de cuota serán discretas, y en los próximos meses no se espera una caída del euríbor por debajo del 2% si el BCE no retoma los recortes.

En el otro extremo, los ahorradores más conservadores encuentran cierto alivio. La sangría en la remuneración de depósitos y cuentas remuneradas se detiene. Aunque no hay expectativas de que los intereses repunten de forma relevante, al menos se frena la caída. Desde junio, el deterioro ha sido notable, con las cuentas remuneradas pagando casi un 20% menos que hace un año, y los depósitos sufriendo un recorte superior al 30%. El inmovilismo del BCE sirve de muro de contención a esta tendencia.