Las 15 ciudades españolas con más baches y peor estado del pavimento en 2026

Las 15 ciudades españolas con más baches y peor estado del pavimento en 2026 1

Millones de conductores, ciclistas y peatones en España comparten la misma sensación: el suelo bajo sus pies o sus ruedas está cada vez más deteriorado. No es una queja de bar. Según el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC), más del 35% de la red viaria urbana española presenta deficiencias significativas en su pavimento, una cifra que ha empeorado respecto a la medición anterior y que sitúa a varias ciudades en una situación de emergencia real de infraestructuras. El coste económico tampoco es menor: los daños en vehículos por baches y asfalto deteriorado suponen entre 500 y 800 euros anuales de media por conductor afectado, entre neumáticos reventados, amortiguadores dañados y alineaciones perdidas.

Este artículo nace de una pregunta que muchos conductores se hacen cada mañana: ¿es mi ciudad de las peores, o es que me ha tocado el barrio con menos suerte? La respuesta es más compleja que un simple sí o no. Las ciudades con peor pavimento no son necesariamente las más pobres ni las más antiguas: la gestión municipal, la inversión presupuestaria, la climatología extrema y el tráfico pesado determinan el estado del asfalto de forma mucho más decisiva que el tamaño o la renta de una ciudad. Lo que sigue es el ranking más completo disponible sobre el estado del pavimento urbano en España, elaborado a partir de fuentes oficiales, informes sectoriales y datos de quejas ciudadanas registradas.

Metodología: Cómo se ha elaborado este ranking

España carece de un índice nacional unificado y actualizado sobre el estado del pavimento urbano, así que este ranking combina varias fuentes complementarias: los informes de la Asociación Española de la Carretera (AEC) y sus estudios sobre el Índice de Estado de Firmes (IEF) en vías urbanas; los datos de quejas y reclamaciones registradas en los ayuntamientos y publicadas en sus portales de transparencia; los informes de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) sobre inversión en conservación de infraestructuras viarias, y las estadísticas de accidentes relacionados con el mal estado del pavimento recogidas por la Dirección General de Tráfico (DGT). También se han tenido en cuenta las valoraciones de plataformas ciudadanas como FixMyStreet España y los datos de reclamaciones a seguros de automóviles por daños atribuibles al estado de la vía, facilitados por UNESPA (Unión Española de Entidades Aseguradoras). Los datos corresponden principalmente al período 2024-2025, con algunas actualizaciones del primer trimestre de 2026 donde estaban disponibles. El ranking mide el estado del pavimento en vías urbanas, no en autovías o carreteras nacionales, cuya gestión corresponde al Estado o a las comunidades autónomas.

El ranking: Las 15 ciudades con peor estado del pavimento

1. Murcia. La capital murciana encabeza este ranking con una combinación de factores difícilmente igualable: temperaturas extremas en verano que dilatan y agrietan el asfalto, un crecimiento urbano acelerado que ha dejado muchas vías sin renovar desde los años noventa y un presupuesto municipal de conservación viaria que, según los últimos datos del portal de transparencia del Ayuntamiento de Murcia, se ha mantenido por debajo de la media nacional durante tres ejercicios consecutivos. Las quejas registradas por baches en la plataforma municipal superaron las 4.200 en 2025, un 18% más que el año anterior. El área periurbana, especialmente las pedanías más alejadas del núcleo urbano, concentra los tramos más deteriorados.

2. Valencia. La ciudad arrastra un problema estructural con su red de alcantarillado que afecta directamente al pavimento: las filtraciones de agua bajo el asfalto generan hundimientos y baches de forma recurrente, especialmente en los distritos de Benicalap, Patraix y la zona norte de Campanar. Los informes municipales de 2025 identificaron más de 1.800 puntos de intervención urgente en la red viaria, aunque la inversión aprobada ese año solo cubría aproximadamente el 60% de las necesidades detectadas. La DANA de octubre de 2024 agravó considerablemente la situación en varios distritos, dejando tramos que aún en 2026 presentan deterioro severo.

3. Sevilla. La capital andaluza tiene un problema particular con el calor: las temperaturas que superan los 40 grados durante semanas enteras ablandan el betún del asfalto, lo que acelera su deformación y posterior agrietamiento cuando llegan las lluvias otoñales. Según datos del Ayuntamiento de Sevilla, el 28% de las calles del casco histórico y de los barrios de Los Remedios, Triana y Nervión presentan deterioro moderado o severo. La inversión en repavimentación ha aumentado en 2025, pero los técnicos municipales reconocen que la demanda supera con creces la capacidad de ejecución anual.

4. Madrid. La capital aparece en el cuarto puesto, lo que puede sorprender dado su presupuesto municipal, uno de los más elevados del país. El problema es el volumen de tráfico que soporta la red viaria: más de 3,5 millones de vehículos registrados en el municipio, tráfico pesado constante en los ejes de distribución y una red de metro y obras subterráneas que afectan continuamente a la superficie. Los distritos de Carabanchel, Vallecas y Villaverde concentran las zonas con mayor densidad de baches según el mapa de incidencias del Ayuntamiento de Madrid, que recibió más de 12.000 avisos ciudadanos sobre el estado del pavimento en 2025.

5. Zaragoza. La ciudad aragonesa sufre especialmente los efectos del viento del Cierzo y las heladas invernales, que provocan ciclos de congelación y deshielo especialmente destructivos para el asfalto. Según estimaciones de la FEMP, Zaragoza es una de las ciudades donde el coste de mantenimiento por kilómetro de vía urbana es más elevado precisamente por este factor climático. Los barrios de La Almozara, Oliver y Valdefierro han sido señalados reiteradamente por asociaciones vecinales como zonas con deterioro estructural del pavimento que no se corresponde con intervenciones de mantenimiento regulares.

6. Málaga. El auge turístico y la presión del tráfico en el centro histórico han deteriorado aceleradamente el pavimento de Málaga en los últimos años. El crecimiento del turismo de cruceros ha multiplicado el tráfico de autobuses pesados por zonas que no estaban diseñadas para soportar esa carga. El Ayuntamiento de Málaga reconoció en su informe de infraestructuras de 2025 que el 22% de las calles del distrito Centro necesitaba intervención en un plazo inferior a dos años para evitar daños mayores.

7. Bilbao. La lluvia constante del norte peninsular es el principal enemigo del asfalto bilbaíno. La humedad permanente y las precipitaciones frecuentes generan un deterioro continuo que exige un mantenimiento más intensivo que en ciudades del interior o del sur. Bilbao invierte comparativamente más que la media en conservación viaria, pero la orografía accidentada, las pendientes pronunciadas y el tráfico en zonas de difícil acceso hacen que el problema sea estructuralmente complejo. Los barrios de Rekalde, Otxarkoaga y Basurto son los que acumulan más incidencias reportadas.

8. Alicante. La ciudad combina los problemas del calor mediterráneo con una red viaria que en muchos barrios no ha sido renovada desde los años de la burbuja inmobiliaria. El crecimiento urbanístico acelerado de los 2000 dejó muchas vías en urbanizaciones periféricas con un pavimento de calidad inferior, que ahora acumula veinte años de uso sin rehabilitación. Según datos del portal de transparencia municipal, el gasto en conservación de calzadas por habitante en Alicante está un 15% por debajo de la media de ciudades de tamaño similar.

9. Córdoba. La capital cordobesa tiene uno de los cascos históricos más extensos de España, lo que supone un reto enorme para el mantenimiento del pavimento: las restricciones al tráfico pesado de maquinaria en zonas protegidas ralentizan las obras de repavimentación y encarecen los trabajos. Según estimaciones del Ayuntamiento de Córdoba, la renovación completa de la red viaria del casco histórico requeriría una inversión que triplica el presupuesto anual destinado actualmente a este fin.

10. Valladolid. Las heladas invernales son el gran problema de Valladolid, una ciudad del interior peninsular donde las temperaturas bajo cero son habituales entre noviembre y marzo. Cada ciclo de hielo-deshielo introduce agua en las microfisuras del asfalto, que al congelarse expande el material y genera baches de forma casi inevitable. Los técnicos del Ayuntamiento han señalado en varias ocasiones que el ciclo de deterioro invernal supera la capacidad de reposición del equipo municipal.

11. Granada. Granada combina el frío invernal, con nevadas ocasionales que aceleran el deterioro, con una orografía complicada y un casco histórico medieval cuyas calles estrechas dificultan enormemente los trabajos de pavimentación. El barrio del Albaicín, declarado Patrimonio de la Humanidad, presenta algunas de las superficies más deterioradas de la ciudad precisamente por las restricciones que su protección patrimonial impone a las intervenciones de obra.

12. Palma de Mallorca. La capital balear ha visto cómo el turismo masivo y el tráfico de vehículos de alquiler han acelerado el deterioro de su red viaria. El centro histórico y las zonas turísticas concentran una densidad de tráfico que supera lo que el pavimento original fue diseñado para soportar. Según datos del Consell de Mallorca, la inversión necesaria para poner al día el estado del pavimento urbano de Palma se estima en más de 80 millones de euros.

13. Vigo. La ciudad gallega sufre una combinación de lluvia abundante, pendientes pronunciadas y tráfico portuario e industrial que somete a sus vías a una presión constante de vehículos pesados. Los barrios del entorno del puerto y las vías de acceso a las zonas industriales de Bouzas y Beiramar son los que presentan mayor deterioro, aunque el problema se extiende también a barrios residenciales del centro como Coia o Teis.

14. Jerez de la Frontera. Jerez es la ciudad de tamaño medio que peor sale parada en los índices de estado del pavimento. Con una economía local que ha atravesado décadas de dificultades, el presupuesto municipal de conservación de infraestructuras ha sido históricamente escaso. Según los últimos datos disponibles de la FEMP, Jerez destina por habitante a conservación viaria menos de la mitad de lo que invierten ciudades comparables en tamaño. El resultado es visible: calles con baches sin reparar durante meses y tramos enteros con el asfalto completamente degradado.

15. Badajoz. La capital extremeña cierra el ranking con un problema que comparte con otras ciudades del sur y del interior: el contraste térmico extremo entre veranos muy calurosos e inviernos fríos genera un estrés continuo sobre el pavimento que lo deteriora a un ritmo superior al de la inversión disponible para su reparación. Los últimos datos del Ayuntamiento de Badajoz reflejan una lista de espera de intervenciones en calzada que supera los 18 meses en algunos distritos.

Qué tienen en común las ciudades peor paradas

Analizar el ranking en su conjunto revela patrones que van más allá de la mala suerte o la desidia municipal. El más evidente es el climático: las ciudades en los extremos térmicos, tanto las del sur con veranos extremos como las del interior con inviernos fríos, aparecen de forma sistemática entre las peor valoradas. El asfalto convencional, que sigue siendo el material predominante en la red viaria española, tiene una vida útil que se acorta drásticamente cuando se somete a temperaturas extremas. No es casualidad que ciudades como Murcia, Sevilla o Zaragoza, con climas radicalmente distintos pero igualmente agresivos con el pavimento, coincidan en los primeros puestos.

El segundo patrón es presupuestario. Existe una correlación clara entre el gasto per cápita en conservación viaria y el estado del pavimento, aunque no es perfecta: Madrid gasta mucho pero también tiene una red enormemente exigida, mientras que ciudades medianas con presupuestos modestos pueden mantener un estado razonable si la presión del tráfico es menor. Lo que sí es consistente es que las ciudades que recortaron en mantenimiento durante la crisis de 2008-2013 y no han recuperado esos niveles de inversión presentan hoy un deterioro acumulado que es mucho más caro de corregir que si se hubiera mantenido un ritmo constante de conservación preventiva. Los expertos de la AEC estiman que cada euro no invertido en mantenimiento preventivo genera entre cuatro y ocho euros de coste en reparación correctiva posterior.

El tercer patrón es el del tráfico pesado. Las ciudades con mayor presencia de transporte de mercancías, autobuses de alta frecuencia o vehículos de construcción presentan un deterioro del pavimento significativamente mayor que las de perfil más residencial. Es un factor que a menudo se infravalora en los debates sobre el estado de las calles: no es lo mismo el desgaste que produce un turismo que el de un camión de distribución, y muchas ciudades han visto cómo la logística del comercio electrónico ha multiplicado la presencia de furgonetas y camiones ligeros en calles que antes eran exclusivamente residenciales.

Lo que muchos ayuntamientos no cuentan sobre el pavimento

Hay un dato que raramente aparece en las memorias municipales pero que los técnicos de infraestructuras conocen bien: la mayor parte del presupuesto de conservación viaria en España se destina a reparaciones de emergencia y bacheo puntual, no a renovación estructural del firme. Se tapa el bache pero no se resuelve el problema de fondo, que es el agotamiento de la vida útil del pavimento. Según estimaciones del sector, más del 40% de la red viaria urbana española tiene más de 20 años sin una renovación completa del firme, cuando la vida útil técnica de un asfalto convencional bien mantenido es de entre 12 y 15 años. Estamos circulando sobre infraestructura que ha superado con creces su fecha de caducidad técnica.

Otro elemento que los ayuntamientos raramente comunican con claridad es el impacto de las obras de servicios (gas, agua, electricidad, telecomunicaciones) sobre el pavimento. Cada vez que se abre una zanja para reparar una tubería o instalar fibra óptica, el asfalto que se repone sobre esa zanja tiene una calidad inferior a la del firme original y se deteriora antes. En ciudades con redes de servicios antiguas y en proceso de modernización, como muchas de las que aparecen en este ranking, este fenómeno genera un deterioro en mosaico que es especialmente difícil y costoso de corregir.

Si vives en alguna de estas ciudades y reconoces el problema en tu calle, la mejor herramienta que tienes es el registro formal de la incidencia a través del canal oficial del ayuntamiento: eso genera un expediente, un plazo de respuesta obligatorio y, sobre todo, datos que alimentan los informes de estado que determinan las prioridades de inversión. El pavimento de tu ciudad no mejorará solo, pero tampoco mejorará si nadie documenta sistemáticamente dónde están los problemas. Y si tienes daños en tu vehículo atribuibles al mal estado de la vía, puedes reclamar al ayuntamiento responsable: la Administración tiene obligación de mantener las vías en condiciones seguras, y los tribunales han dado la razón a ciudadanos en numerosas ocasiones cuando la reclamación estaba bien documentada.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la ciudad española con más baches en 2026?

Murcia encabeza el ranking como la ciudad con peor estado del pavimento en 2026. En 2025 se registraron más de 4.200 quejas por baches en su plataforma municipal, un 18% más que el año anterior, agravadas por las temperaturas extremas y la falta de inversión sostenida en conservación viaria.

¿Cuánto dinero pierdo al año por culpa de los baches?

Un conductor afectado por baches y asfalto deteriorado pierde entre 500 y 800 euros anuales de media. Ese gasto incluye neumáticos reventados, amortiguadores dañados y correcciones de alineación del vehículo.

¿Qué porcentaje de las calles españolas están en mal estado?

Según el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC), más del 35% de la red viaria urbana española presenta deficiencias significativas en su pavimento. Esta cifra ha empeorado respecto a la medición anterior, lo que sitúa a varias ciudades en situación de emergencia de infraestructuras.

¿Por qué hay tantos baches en las ciudades si se pagan impuestos municipales?

El estado del pavimento depende más de la gestión municipal, la inversión presupuestaria y la climatología que del tamaño o la renta de una ciudad. Muchos ayuntamientos mantienen presupuestos de conservación viaria por debajo de la media nacional durante varios ejercicios consecutivos, lo que genera un déficit acumulado difícil de revertir.

¿Cuándo se actualiza el ranking del estado del pavimento en España?

España no dispone de un índice nacional unificado y actualizado sobre el estado del pavimento urbano. Este ranking utiliza datos principalmente del período 2024-2025, con algunas actualizaciones del primer trimestre de 2026 donde estaban disponibles.

¿Puedo reclamar al ayuntamiento si mi coche se daña por un bache?

Sí, es posible reclamar una indemnización al ayuntamiento por daños causados por el mal estado del pavimento, ya que la conservación de las vías urbanas es responsabilidad municipal. Para ello conviene documentar el bache con fotos, guardar las facturas de reparación y presentar la reclamación por responsabilidad patrimonial ante el ayuntamiento correspondiente.

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