El sector inmobiliario español acaba de confirmar que no tiene intención de frenar. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que en febrero se firmaron 45.563 hipotecas sobre viviendas. Esta cifra no es un dato más; supone un crecimiento del 16,3% respecto al año pasado y marca el volumen más alto para un mes de febrero en los últimos quince años. Parece que el miedo a los tipos de interés se ha disipado y los compradores han decidido dar el paso definitivo antes de que el mercado vuelva a cambiar de dirección.
Con este nuevo impulso, el mercado encadena ya veinte meses seguidos de subidas. Es una racha que demuestra una estabilidad sorprendente, sobre todo si tenemos en cuenta que venimos de un periodo de incertidumbre financiera global. La demanda contenida y una oferta que, aunque justa, sigue moviéndose, han creado el escenario perfecto para que las entidades bancarias vuelvan a sacar músculo.
El precio del dinero y la seguridad de lo fijo
Uno de los puntos que más interesa a quien está buscando casa es el tipo de interés. En febrero, la tasa media se plantó en el 2,88%. Aunque es un pelín más alta que la de enero, lo cierto es que ya llevamos trece meses consecutivos por debajo de la barrera psicológica del 3%. Para entender esto en perspectiva, hace apenas dos años ver un interés por debajo de esa cifra era casi una utopía para el cliente medio.
La batalla entre las hipotecas fijas y las variables parece tener un ganador claro por goleada. Casi el 65% de los nuevos propietarios eligieron la hipoteca a tipo fijo, con un interés medio del 2,78%. El resto se decantó por la opción variable, que curiosamente sale algo más cara de entrada, situándose en el 3,03%. Esta tendencia refleja que el comprador español valora por encima de todo la tranquilidad de saber exactamente qué va a pagar cada mes, evitando sorpresas si el Euríbor decide volver a las andadas.
Madrid y Andalucía lideran la fiebre inmobiliaria
No todas las zonas de España se mueven a la misma velocidad. Si miramos el mapa, Madrid ha dado un puñetazo sobre la mesa con un crecimiento espectacular del 36,9%. Le siguen de cerca Castilla-La Mancha y Andalucía, que sigue siendo la región donde más préstamos se firman en términos absolutos, superando las 8.800 operaciones. Cataluña tampoco se queda atrás y mantiene un ritmo sólido con más de 8.500 firmas.
Sin embargo, el optimismo no es universal. En el norte y en algunas zonas del interior la historia es distinta. Extremadura ha visto caer la firma de hipotecas un 17%, y regiones como el País Vasco o Asturias también han cerrado el mes en negativo. Esta brecha territorial sugiere que el mercado se está concentrando cada vez más en los grandes polos económicos y turísticos, donde la vivienda se ve no solo como un hogar, sino como un activo de inversión seguro.
Menos cambios de condiciones y más hipotecas nuevas
Un dato curioso que arroja el informe del INE es el descenso en las novaciones y subrogaciones. El número de hipotecas que cambiaron sus condiciones bajó un 9%. Esto significa que la gente ya no está tan desesperada por renegociar lo que ya tiene, bien porque ya lo hizo en meses anteriores o porque las condiciones actuales de su préstamo ya les parecen razonables.
Lo que sí es evidente es que el importe medio de lo que pedimos al banco está subiendo. Ahora, la hipoteca media en España roza los 173.300 euros, un 11% más que hace un año. Los bancos están soltando más dinero porque las casas son más caras, pero también porque el perfil del comprador actual parece tener una solvencia que da confianza a las entidades. Estamos en un momento de mercado donde la banca y el comprador han encontrado un punto de equilibrio que, por ahora, funciona a pleno rendimiento.
