Citrini Research(una compañía de estudio de mercados vinculada a la empresa de gestión de activos Citrinitas Capital Management. ) ha publicado esta semana un informe que no ha dejado a nadie indiferente, al contrario, ha causado una profunda preocupación ya que aporta un poco de pesimismo realista frente a la euforia de la IA. La rápida adopción de la IA podría ser el mayor riesgo macroeconómico de nuestra década.

Lo que inicialmente parece una victoria de la eficiencia —el abaratamiento radical de la inteligencia— podría ser, paradójicamente, el motor de una crisis estructural sin precedentes a partir de 2026.

El informe describe un escenario donde los indicadores tradicionales nos engañarán. Veremos un aumento en el PIB, una explosión en la productividad y márgenes empresariales récord. Sin embargo, detrás de estos números brillantes, la «economía real» del consumo empezará a asfixiarse.

La razón es simple pero devastadora: la sustitución acelerada de empleo cualificado. A diferencia de automatizaciones previas, esta vez el golpe es para los ingresos de rentas altas, quienes sostienen una parte desproporcionada del consumo global.

El Bucle de retroalimentación negativa

Según Citrini, entraremos en un ciclo difícil de romper:

  1. Automatización: Las empresas sustituyen talento humano por sistemas de IA.

  2. Reinversión: El ahorro en salarios se destina a comprar más capacidad de computación y mejores modelos de IA.

  3. Erosión del Gasto: Los hogares, ante la pérdida de ingresos y la inseguridad laboral, reducen drásticamente su consumo.

  4. Presión en el Empleo: La caída en las ventas fuerza a las empresas a automatizar aún más para mantener márgenes, cerrando el círculo.

Sectores en la «Zona de Impacto»

El informe es particularmente incisivo al identificar los sectores donde la «fricción humana» —y por ende, el valor del intermediario— está desapareciendo. Cuando los agentes de IA pueden optimizar precios y tomar decisiones complejas de forma autónoma, los márgenes de beneficio en estas industrias se evaporan, veamos unos ejemplos en donde la IA puede hacer prácticamente todo:

La preocupación de Citrini no se queda en el mercado laboral; se traslada al sistema financiero. La pérdida de ingresos en los sectores de mayor renta genera una onda de choque que afecta:

Una Crisis de estructura, no de ciclo

La advertencia final del documento es clara: no estamos ante una recesión cíclica que se pueda «arreglar» bajando los tipos de interés o inyectando liquidez. El problema es estructural.

Si el valor de la inteligencia humana cae drásticamente debido a su alternativa sintética barata, el modelo económico basado en el consumo derivado del salario cualificado debe ser repensado por completo. La crisis de 2026 no será por falta de tecnología, sino por el éxito excesivo de la misma.