El índice Euríbor a 12 meses, principal referencia para las hipotecas variables en España, ha comenzado el año 2026 con una noticia esperanzadora para muchos hogares. Después de un 2025 marcado por constantes subidas, el Euríbor ha experimentado en enero su primer descenso desde el pasado mes de julio, situándose en el 2,245%, según datos oficiales del Banco de España. Este ligero retroceso pone fin a una serie de cinco meses consecutivos al alza, generando expectativas de un posible cambio de tendencia en el mercado hipotecario.
Esta bajada, aunque moderada, tiene un impacto directo en los bolsillos de aquellos que tienen contratada una hipoteca variable. Para un préstamo medio de 150.000 euros, la reducción se traduce en un ahorro aproximado de 23 euros mensuales, siempre y cuando la revisión del contrato se realice tomando como referencia el valor del Euríbor de enero. No obstante, es importante recordar que el ahorro real depende del capital pendiente de amortizar y de la frecuencia con la que se revise la hipoteca. Este descenso del Euríbor supone un respiro financiero para muchos hipotecados.
Además, la estabilización, o incluso el descenso, del Euríbor es una señal positiva para quienes están considerando contratar una hipoteca en estos momentos. Si esta tendencia se consolida en los próximos meses, las entidades bancarias podrían verse incentivadas a reducir los tipos de interés de sus ofertas hipotecarias, lo que facilitaría el acceso a la vivienda.
¿Qué esperar del Euríbor en el Futuro?
Las previsiones de los expertos para finales de 2026 apuntan a que el Euríbor se mantendrá en una horquilla entre el 1,90% y el 2,35%. Las instituciones más optimistas, como el Banco Central Europeo (BCE) y Funcas, estiman que el índice podría situarse en torno al 1,90% a finales de año. El Banco de España, por su parte, contempla una cifra cercana al 2%. En una línea más cautelosa, Afi prevé que el Euríbor oscile entre el 2,15% y el 2,35%, con una tendencia a acercarse al límite superior de este rango en el último tramo del año.
Caixabank Research y Bankinter anticipan un 2026 similar al 2025, aunque con una ligera disminución. Caixabank pronostica una reducción hasta el 2,18%, mientras que Bankinter eleva su estimación hasta el 2,25%, con un mínimo del 2,20%. La fintech Ebury, por último, prevé un año sin grandes cambios, aunque no descarta repuntes en el índice si se confirman nuevas subidas de tipos de interés en 2027.
Sin embargo, la estabilidad del Euríbor podría verse alterada por diversos factores. Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, considera que el descenso de enero está relacionado con un cambio en las expectativas sobre la política monetaria del BCE. José Manuel Amor, socio director de Análisis Económico y de Mercados de Afi, advierte que incluso si el BCE mantiene los tipos estables, un deterioro en la percepción del riesgo asociado al sector bancario o una menor liquidez en el sistema financiero podrían provocar subidas en el Euríbor.
En definitiva, la evolución del Euríbor en 2026 dependerá de una combinación de factores económicos y financieros, tanto a nivel nacional como internacional. Además del índice de referencia, la competencia entre las entidades bancarias por la captación de hipotecas y el apetito por el riesgo de la banca también jugarán un papel clave en la determinación del coste final de los préstamos hipotecarios.
