El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha tomado la decisión de mantener sin cambios los tipos de interés. De esta manera, la tasa de depósito se mantendrá en el 2%, la tasa de referencia para las operaciones principales de refinanciación seguirá en el 2,15% y la facilidad marginal de préstamo permanecerá en el 2,40%.
Esta decisión, que era esperada por los mercados, confirma que el BCE prefiere esperar y observar tras la pausa en el ciclo de ajuste monetario que se inició en junio de 2025. Dicho ciclo supuso una reducción del precio del dinero de 200 puntos básicos, llevada a cabo a través de ocho ajustes a la baja, los siete últimos de manera consecutiva.
«El Consejo de Gobierno ha decidido hoy mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del BCE. Nuestra evaluación actualizada confirma que la inflación debería estabilizarse en nuestro objetivo del 2% a medio plazo», ha señalado el banco central.
El BCE también ha añadido que «la economía continúa mostrando una notable resistencia en un entorno global complicado. El bajo nivel de desempleo, la fortaleza de los balances del sector privado, la ejecución gradual del gasto público en defensa e infraestructuras, y los efectos positivos de las anteriores reducciones de los tipos de interés están contribuyendo al crecimiento económico».
A pesar de esto, el banco central ha advertido que las perspectivas son «todavía inciertas» debido a la situación actual marcada por las guerras comerciales y las tensiones geopolíticas que se viven a nivel mundial.
Enfoque del BCE ante la Inflación
El BCE ha insistido en su compromiso de llevar la inflación al objetivo del 2% a medio plazo. Para lograrlo, aplicará un enfoque que dependerá de los datos económicos a la hora de fijar los tipos de interés en cada reunión. En caso de ser necesario, se recurrirá al Instrumento para la Protección de la Transmisión.
Las decisiones futuras se tomarán basándose en una evaluación de las perspectivas de inflación y de los riesgos asociados, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la evolución de la inflación subyacente y la efectividad de la transmisión de la política monetaria. El organismo ha descartado comprometerse de antemano con un camino específico para los tipos de interés.
En relación con los programas de compra de activos (APP) y el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el BCE ha indicado que el tamaño de las carteras continúa reduciéndose de forma «mesurada y predecible» al no reinvertir el principal de los valores que van venciendo.
En cuanto a los datos de inflación, la tasa de inflación de la eurozona se situó en enero en el 1,7% interanual, tres décimas por debajo del 2% registrado en diciembre, lo que supuso la menor subida del coste de la vida desde septiembre de 2024. Si se excluye el impacto de la energía, la inflación se redujo una décima, hasta el 2,3%. Excluyendo también el coste de los alimentos, el alcohol y el tabaco, la subyacente se moderó una décima, también al 2,3%.
Entre los países de la Unión Europea, los mayores aumentos se registraron en Eslovaquia (4,2%), Croacia (3,6%) y Grecia y Lituania (2,8%). En contraste, las menores subidas se observaron en Francia (0,4%), Finlandia e Italia (1%) y Bélgica (1,4%).
