Elon Musk vuelva a hacer de las suyas, el conocido CEO de Tesla y SpaceX, ha generado revuelo al preguntar a sus seguidores en la red social X si debería adquirir la aerolínea Ryanair. Esta consulta se produce en medio de una creciente tensión entre Musk y Michael O’Leary, el consejero delegado de Ryanair, después de que este último rechazara la idea de implementar el servicio de wifi satelital de Starlink en los aviones de la compañía.
La semana pasada, Musk insinuó en varias ocasiones la posibilidad de comprar la aerolínea con el propósito de destituir a O’Leary de su cargo. El lunes por la noche, Musk lanzó una encuesta en X con la pregunta: «¿Debería comprar Ryanair y poner al frente a alguien que realmente se llame Ryan?». Esta encuesta alcanzó las 30 millones de visualizaciones, generando un amplio debate en la plataforma. Cabe destacar que el fundador de Ryanair, Tony Ryan, falleció en 2007.
Reacciones del Mercado y Contexto Financiero
A pesar del revuelo mediático, las acciones de Ryanair no han experimentado grandes fluctuaciones desde el inicio de la disputa. De hecho, registraron ganancias modestas antes de retroceder, lo que sugiere que los inversores no anticipan que Musk, considerado una de las personas más ricas del mundo, vaya a tomar medidas concretas. La aerolínea tiene una capitalización bursátil de aproximadamente 35.000 millones de dólares y se espera que esté libre de deudas en los próximos meses.
Es importante señalar que, según las regulaciones de la Unión Europea, las aerolíneas con sede en el bloque deben ser propiedad mayoritaria de ciudadanos de la zona o de países como Suiza, Noruega, Islandia o Liechtenstein. Ryanair ya había restringido anteriormente la compra de sus acciones a ciudadanos de fuera de la UE, incluyendo el Reino Unido, tras el Brexit. Sin embargo, levantó esta restricción el año pasado al constatar que más de la mitad de sus accionistas provenían de la lista de países aprobados. Aun así, los países excluidos siguen sin poder votar las acciones de la compañía.
El Origen de la Disputa
Esta peculiar disputa se originó cuando O’Leary declaró en una entrevista radiofónica que Musk no tenía conocimientos sobre aviación. O’Leary argumentó que la implementación del servicio de internet de Starlink aumentaría la resistencia aerodinámica de los aviones, incrementando el consumo de combustible y costando a la aerolínea unos 250 millones de dólares al año. Además, consideró que sus pasajeros no estarían dispuestos a pagar por este servicio.
Musk respondió calificando a O’Leary de «completo idiota» y sugiriendo su despido. Un usuario propuso que Musk comprara la aerolínea, a lo que Musk respondió que era una buena idea. Desde entonces, ambos personajes han intercambiado declaraciones provocativas. Por ejemplo, cuando X sufrió una interrupción en Estados Unidos la semana pasada, la cuenta de Ryanair en la misma red social publicó un mensaje sarcástico sugiriendo que necesitaba un mejor acceso wifi.
Tanto Musk como O’Leary son conocidos por sus declaraciones provocativas, una estrategia que utilizan para aumentar su notoriedad sin tener que invertir en publicidad. Musk, quien en el pasado fue un usuario activo de Twitter, incluso bromeó sobre la compra de la plataforma antes de adquirirla realmente.
