¿Cómo puede un fármaco mejorar los beneficios de las aerolíneas y reducir la contaminación?

¿Cómo puede un fármaco mejorar los beneficios de las aerolíneas y reducir la contaminación? 1

La industria de la aviación comercial ha operado históricamente bajo una premisa física inamovible: el peso es el enemigo directo de la rentabilidad. Durante décadas, las aerolíneas han realizado maniobras de ingeniería y logística casi obsesivas para reducir cada gramo innecesario a bordo, desde la eliminación de aceitunas en las ensaladas de primera clase hasta el uso de manuales de vuelo digitales y fuselajes de fibra de carbono. Sin embargo, hay un factor que siempre ha estado fuera de su control: la masa corporal de sus pasajeros. Algo que al contrario de lo que ocurría con los aviones, iba aumentando cada año.

Esta dinámica está comenzando a cambiar gracias a la adopción masiva de medicamentos agonistas del receptor de GLP-1, como el famoso Ozempic. Lo que comenzó como un avance médico para tratar la diabetes tipo 2 está mutando en un fenómeno macroeconómico con repercusiones directas en el consumo de combustible fósil y la salud financiera de las grandes aerolíneas.

La física del ahorro: menos masa, menos queroseno

El principio que rige esta tendencia es sencillo pero de gran escala. Un avión requiere una cantidad específica de energía, derivada de la combustión de queroseno, para generar la sustentación necesaria y vencer la resistencia del aire. Cualquier incremento en el peso total de despegue eleva proporcionalmente el esfuerzo de los motores. En un entorno donde el combustible representa el mayor coste operativo para una compañía aérea, pequeñas variaciones en el peso total de la cabina se traducen en millones de dólares de diferencia al cierre del año fiscal.

Si el uso de estos fármacos logra una reducción promedio del 10% en el peso de la población con obesidad, el peso total de los pasajeros en un vuelo promedio podría disminuir cerca de un 2%. Aunque parezca una cifra marginal, en una flota que realiza cientos de miles de vuelos anuales, el efecto es multiplicador. Se estima que esta ligera variación podría generar un ahorro de combustible cercano al 1.5%, lo que a su vez impulsaría el beneficio por acción de las compañías en un porcentaje significativo.

El caso del Boeing 737 Max 8: un ejemplo métrico

Para entender la magnitud del ahorro, basta observar el modelo operativo de una aeronave de pasillo único, como el Boeing 737 Max 8. Este avión tiene un peso vacío de aproximadamente 44,900 kilogramos. Cuando se le suma el combustible, la carga y 178 pasajeros con un peso promedio de 81 kilogramos, el peso de despegue se eleva drásticamente.

Si esos mismos pasajeros redujeran su peso en un 10% gracias a los nuevos tratamientos médicos, la aeronave despegaría con casi 1.500 kilogramos menos de carga humana. Al escalar este ahorro a las cuatro principales aerolíneas estadounidenses, que proyectan un gasto conjunto en combustible superior a los 38.000 millones de dólares para el presente ejercicio, el ahorro anual estimado podría superar los 580 millones de dólares.

Y esto es solo el principio, el paso de medicamentos inyectables a versiones orales (pastillas) está eliminando barreras de acceso y facilitando los tratamientos de obesidad algo que terminará repercutiendo en otros sectores como la sanidad pública.

Este fenómeno no solo reduce los costos directos de operación, sino que también tiene un impacto ambiental positivo. Menos consumo de combustible implica una reducción en las emisiones de dióxido de carbono, alineando, aunque sea de forma accidental, los beneficios financieros de las empresas con los objetivos de sostenibilidad global. Por primera vez en la historia de la aviación, la solución a uno de sus mayores desafíos de costos no ha venido de un hangar o un laboratorio de propulsión, sino de una farmacia.

5 comentarios en «¿Cómo puede un fármaco mejorar los beneficios de las aerolíneas y reducir la contaminación?»

  1. Hay un problema o dos con esto:

    El Ozempic y otros medicamentos están diseñados para personas con Diabetes. Pero su efecto adelgazante lo ha convertido en un medicamento de «moda» para gente con sobrepeso y, lo peor de todo, para gente más o menos sana; pero obsesionada con su peso. Eso ha hecho que estos medicamentos hayan sido difíciles de encontrar y comprar por los pacientes para los que, realmente, han sido diseñados.

    Pero, y yo ya lo estaba esperando, es que hay un efecto rebote, de modo que, cuando dejas de usar este tipo de medicamentos, al final, terminas recuperando el peso perdido, si no más. Y esto ha pasado con casi cualquier remedio más o menos científico, más o menos milagroso.

    Al final, si no hay un cambio en la dieta y en los hábitos de vida en general, de poco sirve lo que te metas en el cuerpo.

    PD: Hace unos meses que me diagnosticaron diabetes tipo 2. En este año seguramente me ofrezcan algún tipo de semiaglutidas; pero estoy pensando en rechazarlo. Ya estoy perdiendo peso por mi cuenta, me estoy cuidando y, factor importante, no sé a cuanto sale con receta médica; pero el precio «de mercado» es extremadamente alto. Al menos para mí.
    Eso por no entrar en los efectos secundarios, que no son pocos, ni leves…

      • Un poco rudo; pero no deja de ser algo medianamente tirando a cierto…
        Eso sí, llevo oyendo cosas como «Menos plato y más zapato» y, quitando el tiempo en la «mili», a mí ese tema me ha fucionado tirando a regular…
        Las dietas tampoco, aunque para la boda sí que perdí algún kilo…
        Sin embargo, seleccionando alimentos, porciones, y tal, y con la diabetes no hay otra, pues el tema es un poco distinto…
        Y no me estoy dejando la vida en el gym…

  2. La miseria trae miseria…. lo de las aceitunas de primera clase es una solemne tontería….. porque al final primera clase se vende igual a 6.000 que a 6.100€….. lo que diferencia la demanda es el trato y 100€ más pagan las olivas…

    El peso sí del pasaje sí que puede parecer una ventaja….. pero no lo veo claro porque la línea aérea que afina más en tema de costes (Ryanair) tiene normalmente unas azafatas que no se destacan en mirar por la empresa en este aspecto… tiene un apreciable porcentaje de reforzadas…. desde el respeto y la observación…

    Está claro que si baja el peso medio del pasaje baja el consumo de combustible pero hay mil variables que también afectan… viento arriba, viento abajo, espera para aterrizar, taxi, etcétera, etcétera…. que al final los buenos son los que calculan los costes bien y con pocas desviaciones de la realidad y aplican tarifas en consecuencia…

    Y el caviar pesa menos que las olivas, pero no sé yo si el ahorro de combustible compensa….

    • Buenas!
      Long Time No See!
      ¿Por qué el 2 en el nombre?, ¿O eres otro?

      En fin, me hace gracia, por decir algo, ver como las aerolíneas normales se complican la vida para minimizar costes, aligerar pesos y tal, y luego hay gente con suelos de mármol, baños de oro, saunas y otras excentricidades en sus aviones privados…

      https://aeroaffaires.es/el-jet-privado-mas-caro-del-mundo/

      En fin, si bien es cierto que volar es más barato que en los 90s, no veo yo que esa bajada haya contiuado hasta hoy en día, si no más bien lo contrario…
      O, que también podría ser, que mi poder adquisitivo, junto con el de muchos/demasiados, haya bajado demasiado…

      PD: Lo de la aceituna supuso un ahorro de 40000 dólares en su día. Es ridículo; pero no sé yo si fue más un ejemplo de cómo ahorrar costes que algo realmente práctico…

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