El precio de las casas en España, sumando tanto obra nueva como de segunda mano, ha terminado el año en los 2.091 euros por metro cuadrado. Esto supone que comprar una vivienda hoy es un 13,1% más caro que hace un año y un 3,5% más que el pasado verano. El empuje viene sobre todo de las ciudades con más trabajo y de las zonas más turísticas.
Si quitamos el efecto de la subida general de los precios (la inflación), el aumento real es del 10%. Según el informe de Tinsa, este año se cerrará con unas 550.000 ventas. De ellas, la mitad se han pagado con hipoteca, con una letra mensual que ronda de media los 795 euros. Estos números indican que el ritmo de compras se está frenando un poco, lo que sugiere que el mercado podría estar llegando a su tope.
Desde el servicio de estudios de Tinsa señalan que para 2026 la demanda debería estabilizarse. Los motivos son la creación de nuevas familias y que la bajada de los tipos de interés por fin se nota en el bolsillo de quienes piden un préstamo. Aun así, se espera que los precios sigan subiendo entre un 5% y un 10% porque sigue faltando oferta frente a una demanda que, aunque se calme, sigue siendo alta.
El esfuerzo para comprar se mantiene, de momento
A pesar de que los precios han subido mucho más que el año pasado, las familias no están tan ahogadas como parece. Gracias a que los salarios han recuperado algo de fuerza y las hipotecas han bajado un poco, de media se dedica el 34% de los ingresos a pagar la casa, una cifra que todavía se considera aceptable. Sin embargo, avisan de que si los precios siguen subiendo tan rápido por encima de la inflación, esta situación podría empezar a cambiar pronto.
Por zonas, la situación es muy desigual:
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Madrid lidera las subidas con casi un 20% de incremento.
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Le siguen la Comunidad Valenciana (15,9%), Cantabria (15,8%) e Islas Baleares (14,1%).
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En el otro lado están Ceuta y Extremadura, donde los precios apenas han subido un 5%.
Si nos fijamos en las capitales, la tensión es aún mayor. En 20 de las 52 capitales españolas los precios han subido más de un 10% en el último año, con Madrid y Valencia a la cabeza de este encarecimiento.
