El euríbor a un año, principal referencia para las hipotecas variables en España, cerrará el mes de diciembre con una nueva subida, la quinta consecutiva, situándose alrededor del 2,27%, su nivel más alto desde el pasado mes de marzo. Aun así, este repunte no impedirá que las hipotecas con revisión anual continúen abaratándose, aunque de forma muy moderada.
La clave está en la comparación interanual. En diciembre del año pasado, el euríbor se situaba en torno al 2,44%, por lo que las revisiones actuales parten de un nivel algo inferior. Esto se traduce en pequeños ahorros para los hipotecados: en una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años, la cuota mensual podría reducirse en algo más de 12 euros, lo que supone unos 150 euros al año. En préstamos de mayor importe, como uno de 300.000 euros, el ahorro rondaría los 25 euros mensuales, cerca de 300 euros anuales.
A lo largo de 2025, el euríbor ha mostrado una evolución irregular. Tras alcanzar su máximo anual en enero, con valores por encima del 2,5%, encadenó varios meses de descensos hasta tocar mínimos en primavera y comienzos del verano. Sin embargo, desde agosto la tendencia se ha invertido y el indicador ha vuelto a subir de manera sostenida, una dinámica que se ha mantenido en noviembre y que previsiblemente se consolida en diciembre. Durante este último mes, el euríbor ha oscilado en un rango relativamente estrecho, con mínimos en torno al 2,23% y máximos cercanos al 2,30%.
De cara a los próximos meses, los expertos esperan cierta estabilidad en el indicador, especialmente tras la última decisión del Banco Central Europeo de mantener sin cambios los tipos de interés oficiales. El BCE dejó estables tanto los tipos de las operaciones de financiación como los de los depósitos bancarios, lo que reduce la presión para movimientos bruscos del euríbor a corto plazo.
La presidenta del organismo, Christine Lagarde, señaló que la institución se encuentra en una posición cómoda con los niveles actuales de tipos, aunque insistió en que las decisiones futuras dependerán de la evolución económica y de la inflación en la zona euro. En este contexto, todo apunta a que el euríbor seguirá moviéndose con cautela, sin grandes sobresaltos, lo que permitirá a los hipotecados variables seguir beneficiándose, aunque sea mínimamente, de unas cuotas algo más bajas que hace un año.