A partir del 1 de enero de 2026, Hacienda podrá acceder cada mes a los pagos que hagas por Bizum o con tarjeta, sin límite de importe. Se trata de una medida derivada de la transposición de la directiva europea DAC 8 y marca un cambio significativo en el control tributario en España.
Hasta ahora, los bancos solo estaban obligados a informar de ciertas operaciones que superaban umbrales específicos. Pero esta limitación desaparece, y la Agencia Tributaria recibirá mensualmente información de todos los pagos digitales, tanto de personas físicas como de autónomos y empresas.
Los autónomos y pequeños negocios están especialmente en el punto de mira. Muchos de ellos permiten a sus clientes pagar a través de Bizum o reciben ingresos con tarjeta por pequeñas ventas o servicios. Según datos de la propia plataforma, en 2024 se realizaron 58 millones de transferencias comerciales con Bizum por un valor total de más de 3.100 millones de euros. Esto no ha pasado desapercibido para Hacienda.
¿Qué busca Hacienda con esta medida?
El objetivo principal es reforzar la lucha contra el fraude fiscal, especialmente en actividades económicas sumergidas o donde tradicionalmente ha sido difícil rastrear los ingresos. Con esta nueva obligación, los inspectores tendrán una radiografía mucho más precisa del flujo de dinero digital en manos de autónomos, profesionales y también particulares.
Pero no todos ven esta medida con buenos ojos.
César García Novoa, miembro de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), alerta de que esta información masiva podría derivar en un exceso de actuaciones inspectoras. Es decir, más comprobaciones fiscales, aunque los importes sean pequeños. «Vamos a ver más inspecciones centradas en los movimientos de cuentas», señala.
Más control, pero también más dudas
La eliminación de los límites de información plantea varios interrogantes legales. Los anteriores umbrales no estaban puestos por capricho: tenían como finalidad evitar que la Administración tributaria malgastara recursos en controlar pequeñas operaciones sin relevancia económica. Ahora, con acceso indiscriminado a todas las operaciones, se corre el riesgo de romper el principio de proporcionalidad que debería regir las actuaciones del Fisco.
Además, muchos expertos en fiscalidad advierten del impacto que esto puede tener en la privacidad de los contribuyentes. «Conocer todos tus pagos es conocer parte de tu vida», aseguran. Y hasta ahora, este tipo de información solo era accesible mediante procedimientos específicos como una inspección formal.
Otra novedad importante es que los bancos también estarán obligados a informar a Hacienda si un contribuyente gasta más de 25.000 euros al año con tarjeta. Esta medida complementa el nuevo Plan de Control Tributario, que persigue detectar incoherencias entre el estilo de vida del contribuyente y los ingresos que declara.
¿Qué puedes hacer si eres autónomo?
Los asesores fiscales recomiendan una medida clara: separar las cuentas profesionales de las personales. Esto no solo ayuda a mantener un orden contable, sino que facilita justificar cada ingreso o pago en caso de inspección. Usar Bizum o tarjetas personales para cobros de actividad económica puede generar confusión y, lo que es peor, abrir la puerta a sanciones si Hacienda interpreta mal un movimiento.
Por otro lado, algunos expertos temen que estas medidas incentiven el uso del efectivo, en un intento de evitar el control digital. Una paradoja si se tiene en cuenta que uno de los grandes objetivos de las autoridades fiscales europeas es precisamente reducir el uso del dinero físico para combatir el fraude.
