El BCE teme perder el control: las stablecoins podrían forzar cambios en los tipos de interés

El BCE teme perder el control: las stablecoins podrían forzar cambios en los tipos de interés 1

Durante años, el discurso oficial del Banco Central Europeo sobre las criptomonedas ha sido bastante claro: ningunearlas y tratarlas como una burbuja más, sin valor real ni influencia en la economía. Pero eso ha cambiado. Olaf Sleijpen, actual gobernador del Banco Central de Países Bajos y miembro del consejo del BCE, ha reconocido que una sacudida fuerte en el mercado de stablecoins (criptomonedas referenciadas a otros activos como el dólar o el Euro) podría obligarles a revisar decisiones clave, como los tipos de interés.

El giro en la postura del BCE no llega de la nada. El volumen de stablecoins ha crecido de forma acelerada en 2025, especialmente aquellas vinculadas al dólar estadounidense. En solo un año, su capitalización se ha disparado un 48%, alcanzando los 300.000 millones de dólares. ¿El motivo? Un cambio regulatorio en EE. UU. impulsado por la administración de Donald Trump, que ha abierto la puerta a que el sector privado emita este tipo de activos digitales respaldados, en muchos casos, por deuda pública americana.

Este movimiento ha despertado inquietud en Europa. ¿Qué pasa si estos activos dejan de ser tan “estables”? Si hubiera una fuga masiva de inversores, podrían verse obligados a vender los bonos del Tesoro que los respaldan, generando turbulencias que acabarían afectando a los tipos de cambio, la inflación y, en última instancia, a la economía de la eurozona.

¿Puede una stablecoin provocar una crisis financiera?

Sleijpen no lo descarta. Su advertencia es clara: si este mercado crece sin control, podríamos encontrarnos en una situación similar a la de países emergentes, donde el uso extendido del dólar limita la autonomía de sus bancos centrales. En el caso europeo, el auge de stablecoins denominadas en dólares podría condicionar la capacidad del BCE para controlar su política monetaria, especialmente si una parte importante del dinero se mueve fuera del alcance de sus herramientas tradicionales.

Esta preocupación no es nueva. El economista Jean Tirole, premio Nobel, ya avisó hace tiempo que si el sistema de tokens digitales colapsa, los gobiernos podrían verse obligados a intervenir con rescates multimillonarios. Y lo que hasta hace poco parecía un escenario remoto, empieza a sonar como una posibilidad que no conviene descartar del todo.

Sleijpen también ha abordado el estado general de la economía europea. Según él, la situación ha mejorado respecto al verano, con una inflación más contenida y un crecimiento más resistente de lo que se esperaba. Aun así, mantiene que hay un “alto grado de incertidumbre”, y que no se puede dar nada por sentado.

Los tipos de interés llevan cinco meses sin moverse, tras una serie de bajadas que los situaron en el 2%. Aunque hay rumores de que podría haber un recorte más, los mercados solo le dan un 25% de probabilidad a esa opción de aquí a final de 2026.

En cuanto a las previsiones de inflación, el BCE espera que siga por debajo del 2% durante los próximos trimestres, pero eso no significa que los tipos vayan a caer automáticamente. La institución quiere evitar cometer el mismo error que en 2022, cuando pensaron que el repunte de la inflación sería temporal, tras la invasión rusa de Ucrania, y acabó propagándose mucho más de lo esperado.

Un mercado que no se puede ignorar

La gran pregunta es: ¿cómo se regula un mercado que, por definición, quiere escapar del control de los bancos centrales? Esa será una de las tareas pendientes de los próximos años. Lo que está claro es que el BCE ya no puede mirar hacia otro lado con las stablecoins. Si estas monedas digitales siguen ganando terreno, podrían marcar la agenda económica europea de formas que aún no terminamos de imaginar.