Tras varios meses en los que los bancos suavizaron las condiciones de sus hipotecas, los precios vuelven a endurecerse. El euríbor ha escalado hasta el 2,187% en octubre y, aunque el Banco Central Europeo mantiene los tipos de interés en el 2% desde junio, ya no se espera que sigan bajando. Esto ha llevado a muchas entidades a cambiar de dirección y volver a encarecer los préstamos.
Los principales ajustes se están notando en las hipotecas a tipo fijo. Desde agosto hasta septiembre, el interés medio subió del 2,85% al 3,3%. Aun así, siguen siendo las preferidas por quienes firman una hipoteca hoy. En octubre, representaron el 86,3% del total contratado. Las mixtas van ganando algo de presencia, con un 13,7%, pero las variables casi han desaparecido del escaparate.
En los últimos meses, al menos siete entidades han decidido subir tipos: Santander, BBVA, Bankinter, COINC, Cajasiete, Unicaja e ING. En algunos casos incluso por segunda vez. Esta subida no se ha dado de forma generalizada, pero sí refleja una tendencia clara: los bancos están dejando atrás los precios bajos con los que intentaron captar clientes en la primera mitad del año.
El cambio de rumbo tiene una explicación sencilla: al no prever nuevas bajadas de tipos, las entidades no tienen incentivos para seguir ajustando precios a la baja. Y si el euríbor se mantiene en niveles parecidos o sube ligeramente, el margen comercial se estrecha, así que tienden a protegerlo encareciendo las nuevas operaciones.
Esto no significa que no haya buenas oportunidades. Algunas entidades todavía ofrecen hipotecas con condiciones interesantes, especialmente para perfiles muy solventes. Pero quienes estén pensando en firmar una hipoteca harían bien en moverse con rapidez. No se trata solo de encontrar un tipo atractivo, sino también de cerrar la operación antes de que vuelvan a subir.
Una fórmula para encontrar mejores condiciones es acudir a varios bancos a la vez. Al presentar varias ofertas, es más fácil negociar y conseguir una contraoferta competitiva. Además, esto permite comparar productos vinculados, comisiones y otros detalles que muchas veces marcan la diferencia.
Quienes ya tienen una hipoteca también pueden aprovechar este momento. Los tipos fijos siguen por debajo del euríbor, lo que los hace atractivos para quienes buscan estabilidad. Algunos bancos permiten cambiar de tipo variable a fijo sin gastos elevados, y esto puede traducirse en un ahorro considerable. En muchos casos, el cambio supone reducir la cuota mensual más de 150 euros, lo cual puede ser determinante en un presupuesto familiar.
