La deuda del conjunto de las administraciones públicas ha alcanzado un nuevo máximo histórico en el segundo trimestre de 2025: 1,691 billones de euros, según datos adelantados por el Banco de España. Esta cifra equivale al 103,4% del Producto Interior Bruto (PIB), un porcentaje que se mantiene estable respecto al primer trimestre del año, aunque baja ligeramente frente al mismo periodo del año anterior.
Aunque se habla de estabilización, la deuda ha crecido en términos absolutos: 23.546 millones más que hace tres meses y 65.254 millones más que en el segundo trimestre de 2024. Es decir, seguimos gastando más de lo que ingresamos, aunque el crecimiento económico haya ayudado a que el porcentaje sobre PIB no aumente.
El Gobierno, por su parte, mantiene una previsión optimista: reducir la deuda al 101,7% del PIB al cierre de 2025, y trazar una senda descendente hasta situarla en un 76,8% en 2041. No obstante, aún no se detalla cuándo se lograría el objetivo marcado por Bruselas: que la deuda baje del 60% del PIB, considerado como nivel «prudente».
La Administración Central concentra la mayor parte del endeudamiento
El grueso de la deuda pública corresponde a la Administración Central, con 1,548 billones de euros (el 94,7% del PIB). Aunque sigue siendo la parte más pesada del conjunto, hay una leve mejora respecto al primer trimestre (95%) y al año pasado (96,1%).
Este comportamiento contrasta con el de las comunidades autónomas, cuya deuda se mantiene en el 21% del PIB, con 342.805 millones de euros. Aquí también se observa una evolución positiva: bajan respecto al 21,8% del año anterior.
Eso sí, la situación es muy dispar entre regiones. Navarra (10%), el País Vasco (11,2%), Canarias (11,4%) y Madrid (12,3%) están por debajo del umbral del 13% fijado por la Ley de Estabilidad. En cambio, la Comunidad Valencianasigue destacando por su elevada deuda relativa: 39,9% del PIB, seguida por Murcia (30,2%), Cataluña (29,5%) y Castilla-La Mancha (28,5%).
¿Y los ayuntamientos? Menor deuda, pero con matices
Las corporaciones locales acumulan una deuda mucho menor: 23.338 millones de euros, equivalente al 1,4% del PIB, con una ligera mejora interanual del 0,8%. Dentro de este grupo, los municipios con más de 300.000 habitanteshan visto aumentar su deuda un 4% en un año, hasta alcanzar los 5.500 millones de euros.
Entre ellos, destaca el Ayuntamiento de Madrid, que lidera con 2.110 millones, seguido por Barcelona (1.375 millones) y Zaragoza (540 millones). Aunque estas cifras son relativamente pequeñas comparadas con las del Estado, tienen impacto directo en servicios municipales como el transporte, la limpieza o el mantenimiento de infraestructuras.
La Seguridad Social y la deuda a largo plazo también crecen
La Seguridad Social no escapa a esta dinámica: su deuda alcanza ya los 126.178 millones, lo que supone un crecimiento interanual del 8,6%, representando un 7,7% del PIB. Es uno de los segmentos que más crece, en parte por el uso del mecanismo de préstamos del Estado al sistema para garantizar el pago de pensiones.
Por instrumentos, el endeudamiento español sigue teniendo una estructura muy clara: el 94,7% de la deuda está materializada en pasivos a largo plazo, siendo los valores a largo plazo los más relevantes (85%). Esto refleja una estrategia orientada a evitar tensiones de liquidez a corto plazo, aunque también implica compromisos financieros durante décadas.
