El oro no para de subir: por qué 2025 está siendo su mejor año en décadas

El oro no para de subir: por qué 2025 está siendo su mejor año en décadas 1

El precio del oro está teniendo un año extraordinario en 2025. Desde principios de enero, el valor del metal precioso ha crecido más de 36%, y si echamos la vista atrás doce meses, el incremento supera el 42%. Solo en los últimos seis meses ha pasado de romper por primera vez la barrera de los $3,000, a superar los $3,550 por onza.

Este crecimiento fulgurante no es casual. Responde a una combinación de factores políticos, económicos y financieros que están generando una gran dosis de incertidumbre en los mercados. En este escenario, el oro vuelve a posicionarse como el refugio por excelencia.

1. La incertidumbre económica global dispara la demanda de oro

El oro ha sido históricamente el activo al que acuden los inversores cuando el resto del mundo tiembla. En tiempos de crisis, el oro sube. Y viendo su comportamiento, los mercados piensan que algo gordo va a pasar.

Desde que Donald Trump asumió su segundo mandato en enero, las tensiones geopolíticas y comerciales se han intensificado notablemente. Su política de aranceles generalizados, que empezó a aplicarse en primavera, ha provocado un aumento de la volatilidad en los mercados y ha puesto en guardia tanto a gobiernos como a grandes inversores institucionales.

La incertidumbre que generan estas decisiones empuja a muchos a refugiar su dinero en activos más estables, como el oro, cuyo valor no depende de políticas monetarias ni de promesas gubernamentales.

2. Trump vs. la Reserva Federal: ¿una amenaza a la independencia monetaria?

Otro factor clave que está empujando el precio del oro es la creciente presión de Trump sobre la Reserva Federal (Fed). En las últimas semanas, el presidente ha intensificado sus críticas contra la política de tipos de interés del banco central estadounidense y ha llegado a pedir la destitución de su presidente, Jerome Powell.

Pero la gota que ha colmado el vaso fue el despido de la gobernadora Lisa Cook, una medida que ha sido impugnada judicialmente y que muchos economistas ven como un intento de socavar la independencia de la Fed. La percepción de que Trump quiere llenar la institución de aliados leales está erosionando la confianza internacional en el dólar.

Con un recorte de tipos de 0,25% previsto para el 17 de septiembre, muchos temen que la política monetaria estadounidense esté perdiendo su ancla técnica y se vuelva más impredecible. Esto, de nuevo, refuerza el atractivo del oro, especialmente en un entorno de tipos bajos, donde los activos que no generan rendimiento —como el oro— ganan atractivo comparativo.

3. El caos arancelario y su impacto legal: más inestabilidad a la vista

El otro gran foco de tensión es el escenario legal que rodea a los aranceles de Trump. Una decisión reciente de un tribunal de apelaciones de EE.UU. (por 7 votos a 4) ha cuestionado la legalidad de muchas de estas medidas, lo que abre la puerta a que el gobierno deba devolver una parte significativa de los aranceles recaudados.

Aunque los aranceles seguirán vigentes hasta el 14 de octubre, la batalla legal llegará hasta el Tribunal Supremo, y eso añade una capa más de incertidumbre a la ya convulsa economía estadounidense.

Este fallo judicial no solo genera dudas sobre el futuro de la política comercial de EE.UU., sino que debilita aún más al dólar. Mientras tanto, los inversores buscan protegerse, y el oro aparece como la opción más segura.