El precio del alquiler en España sigue desbocado. El segundo trimestre del año ha cerrado con un incremento del 13,7% respecto al mismo periodo del año anterior y un aumento del 6,1% en solo tres meses, dejando el metro cuadrado en los 14,38 euros mensuales. Se trata del mayor encarecimiento registrado desde que existen mediciones sistemáticas en portales como Fotocasa, que habla ya de una situación sin precedentes.
El dato no solo marca un nuevo máximo, sino que confirma una dinámica de aceleración que se prolonga ya durante ocho meses consecutivos. En un contexto de subida constante, el precio del alquiler en las grandes capitales como Madrid y Barcelona ha alcanzado cifras récord: 21,41 euros por metro cuadrado en Madrid y 21,44 en Barcelona provincia, aunque la ciudad condal escala aún más hasta los 23,15 euros, con municipios como Esplugues o Calvià superando los 24 euros.
La subida no es homogénea, pero sí generalizada. Por comunidades, Cantabria (+11,7%), Cataluña (+10,1%) y Castilla-La Mancha (+7,2%) lideran las alzas trimestrales. Solo tres provincias registran descensos: Navarra, Sevilla y Girona. En el lado opuesto, provincias como Zamora (+29,7%) y Álava (+19,2%) han sufrido auténticos saltos en muy poco tiempo. En los municipios, algunos casos llaman la atención: Vilanova i la Geltrú ha disparado el precio un 54,6% solo en el segundo trimestre, mientras que Adra, Ribeira o Sagunto han superado el 30%.
Todo apunta a que la raíz del problema está en la falta de oferta. El parque de vivienda en alquiler no solo no crece, sino que se reduce por la retirada de inmuebles del mercado. La incertidumbre jurídica, las nuevas normativas y los topes de precios en zonas tensionadas han llevado a muchos propietarios a optar por otros usos, como el turístico o la venta directa. A esto se suma un parque público muy limitado que no logra compensar la presión de la demanda.
El resultado es una presión directa sobre los bolsillos: ya se calcula que el alquiler consume el 47% del sueldo del inquilino medio, y para el 60% de los demandantes es una carga difícil de asumir. En ciudades como Madrid o Barcelona, el esfuerzo puede superar el 60%, lo que deja fuera del mercado a buena parte de la población.
Mientras tanto, las ciudades más baratas siguen concentrándose en provincias del interior. Jaén, Ciudad Real y Badajoz mantienen precios por debajo de los 7 euros por metro cuadrado, con Martos como el municipio más asequible del país: 5,52 euros.
