En un momento marcado por la incertidumbre política y la escalada de las tensiones comerciales (e incluso bélicas), la economía global se enfrenta a la década de menor crecimiento desde los años 60, según las previsiones recién publicadas por el Banco Mundial. La institución advierte de que los efectos de las políticas arancelarias del expresidente estadounidense Donald Trump continúan pesando sobre la actividad económica a nivel internacional.
El informe, que se publica dos veces al año, muestra un panorama menos optimista que el de hace apenas seis meses. Casi dos tercios de los países del mundo han visto recortadas sus previsiones de crecimiento en comparación con las estimaciones anteriores. El Banco Mundial prevé ahora que la economía mundial crecerá solo un 2,3% en 2025, una cifra que supone una rebaja de 0,4 puntos respecto al pronóstico de enero. Para 2027, el crecimiento esperado apenas alcanza el 2,6%.
Estados Unidos, Japón y Europa están entre los principales damnificados por la revisión a la baja. La entidad subraya que las tensiones comerciales y la incertidumbre política están afectando negativamente a la confianza de los inversores y al consumo privado, especialmente en la primera economía del mundo.
El legado arancelario de Trump sigue haciendo mella
Las actuales previsiones se han elaborado teniendo en cuenta la política de aranceles universales del 10% sobre todas las importaciones en EE.UU. introducida por Trump, así como los gravámenes adicionales sobre sectores clave como el acero y el aluminio. Estas medidas, implementadas tras su llegada a la Casa Blanca, provocaron un desplome de los mercados financieros a principios de abril y continúan generando inestabilidad.
Aunque un fallo judicial declaró ilegales la mayoría de estos aranceles globales en mayo, la administración Trump logró mantenerlos en vigor provisionalmente tras una apelación. Este clima de inseguridad jurídica y comercial ha sido uno de los factores clave que el Banco Mundial señala como responsables del deterioro económico actual.
China, la gran excepción
A pesar de las turbulencias globales, China ha logrado mantener sus perspectivas económicas estables. Según el Banco Mundial, el gigante asiático dispone de suficiente estabilidad financiera para afrontar los «vientos en contra significativos» derivados de la incertidumbre política internacional.
Mientras tanto, continúan los esfuerzos diplomáticos para frenar la guerra comercial entre Washington y Pekín. Recientemente, ambas partes han mantenido una nueva ronda de negociaciones en Londres con el objetivo de acercar posturas y rebajar la tensión.
Riesgos de inflación y parálisis comercial
El informe también advierte de que, si Estados Unidos decide incrementar aún más los aranceles, el daño económico podría ser mucho mayor. El Banco Mundial alerta del riesgo de una parálisis del comercio global en la segunda mitad del año, lo que podría venir acompañado de un colapso generalizado de la confianza, aumento de la incertidumbre y graves turbulencias en los mercados financieros.
Aunque el organismo descarta por el momento la llegada de una recesión global —estima en menos del 10% la probabilidad de que esto ocurra—, sí advierte de una posible escalada inflacionaria como efecto colateral de las restricciones comerciales.
Las previsiones del Banco Mundial se suman a las del Organismo para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que también ha revisado a la baja sus expectativas. La OCDE ahora prevé un crecimiento global del 2,9%, por debajo del 3,1% calculado anteriormente.

La más lenta no…. la de crecimiento más lento quizás…. pero claro pasar de 40 a 50 kilómetros por hora es aumentar un 25% la velocidad….. de 100 a 110. es un 10%… y de 200 a 210 es un 5%…