La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) ha abierto la veda de revisiones a la baja en las previsiones económicas para España. Aunque el Fondo Monetario Internacional mantuvo sus estimaciones para nuestro país, los analistas de Funcas advierten que la guerra arancelaria iniciada por Estados Unidos tendrá un efecto negativo sobre el crecimiento, aunque limitado.
Según el último informe de la fundación, la expansión económica dependerá casi en exclusiva de la demanda interna en los próximos dos años. El sector exterior, que había sido un apoyo clave en la recuperación tras la pandemia, restará tres décimas al crecimiento del PIB en 2025 y otras tres en 2026. El consumo privado, impulsado por el aumento de la renta disponible y el gasto del ahorro acumulado durante la crisis sanitaria, será el principal motor. A su vez, el consumo público seguirá creciendo, aunque a un ritmo menor debido a la prórroga presupuestaria y las tensiones en la financiación de las comunidades autónomas.
En este escenario, destaca la resistencia de la inversión residencial. La demanda de vivienda sigue fuerte y, según los datos de visados y viviendas iniciadas, la construcción seguirá en expansión. Funcas calcula que la inversión en construcción crecerá un 2,9% este año, por encima del PIB general, que se espera suba un 2,3%. Para 2026, proyecta un avance del 2,7% en el sector inmobiliario, frente al 1,6% de la economía en su conjunto.
La resistencia de la construcción tiene una explicación clara: la política monetaria del Banco Central Europeo está empezando a cambiar de rumbo. Tras un ciclo de subidas de tipos para contener la inflación, el BCE redujo en abril el precio del dinero hasta el 2,25%. Funcas anticipa que podrían producirse hasta tres recortes adicionales en los próximos meses, una visión que comparte Goldman Sachs, que pronostica una tasa rectora del 1,5% para septiembre.
Este giro monetario ya está afectando al euríbor. El índice a 12 meses bajó hasta el 2,4% en marzo y sigue cayendo en abril, con una media provisional del 2,16%. La previsión es que cierre el año en torno al 2% y descienda aún más en 2026, hasta el 1,75%. Estas cifras alivian la carga financiera de los hogares con hipotecas variables, aunque el ahorro será cada vez más moderado a medida que el indicador se estabilice.
Sobre el impacto de la guerra comercial, Funcas estima que la economía española perderá siete décimas de crecimiento entre 2025 y 2026. De estas, 2,5 décimas se deben al efecto directo de los aranceles y 4,5 a la ralentización de la economía estadounidense y su arrastre sobre Europa. Aunque la exposición comercial de España a EE.UU. es limitada, las consecuencias indirectas vía Europa son la principal preocupación.
Si las tensiones comerciales se prolongan, el daño podría ser mayor: en un escenario adverso, la guerra arancelaria podría restar hasta 1,2 puntos porcentuales al PIB en dos años, limitando el crecimiento al 2% este año y al 1,4% en 2026. A pesar de ello, Funcas considera que España seguirá creciendo a un ritmo razonable en el entorno actual, superando por primera vez los 1,7 billones de euros de PIB en 2025.
