Durante décadas, la semana de cinco días ha sido casi intocable en el mundo laboral alemán. Pero una reciente prueba a gran escala ha puesto en entredicho esa rutina. El experimento, que arrancó a finales de 2023, reunió a decenas de empresas de distintos tamaños y sectores bajo una misma premisa: trabajar menos días, sin perder sueldo ni productividad. El resultado sorprendió incluso a los más escépticos.
Casi tres de cada cuatro empresas participantes han decidido mantener la semana de cuatro días una vez terminado el ensayo. ¿Qué vieron? Más motivación, menos estrés y, contra todo pronóstico, los niveles de productividad se mantuvieron e incluso mejoraron en algunos casos.
El experimento: menos horas, mismos resultados
El proyecto se estructuró en torno al modelo «100-80-100», que ya se había probado en otros países europeos: 100% del salario, 80% del tiempo, 100% del rendimiento. Aunque parezca una ecuación difícil de cuadrar, muchas empresas alemanas descubrieron que era más viable de lo que pensaban.
Durante los primeros seis meses, las compañías ajustaron sus procesos, eliminaron tareas redundantes y revisaron sus horarios. En la segunda mitad, aplicaron la reducción real de la jornada. Participaron firmas tecnológicas, fábricas medianas, centros educativos y también startups, lo que permitió probar el modelo en contextos muy diversos.
No hubo un único patrón: algunas optaron por cerrar los viernes, otras rotaron los días libres según el equipo y unas cuantas eligieron jornadas de 4,5 días, alargando un poco los fines de semana. Esta flexibilidad fue clave para que el ensayo no se sintiera como un corsé, sino como una oportunidad de reorganización interna.
Menos reuniones, más foco
Uno de los grandes hallazgos del estudio fue cómo se logró mantener el rendimiento con menos tiempo de trabajo. La clave no estuvo en hacer más en menos tiempo, sino en trabajar de forma distinta.
El 60% de las empresas redujo la cantidad y duración de las reuniones, algo que ya venía generando fatiga en muchos equipos. Un cuarto de los participantes incorporó herramientas digitales para gestionar mejor tareas y flujos de trabajo. En lugar de encadenar videollamadas y correos, se intentó que el tiempo en la oficina —o en remoto— fuera realmente productivo.
Y parece que funcionó: muchas personas dijeron sentirse más concentradas, menos dispersas y, en consecuencia, más eficientes.
Gente más descansada… y más contenta
El ensayo también arrojó datos interesantes sobre la salud mental y el bienestar general. Casi la mitad de los trabajadores dijo haber notado una mejora clara en su calidad de vida, mientras que un 44% indicó beneficios moderados. Dormir mejor, tener tiempo para hacer ejercicio o simplemente poder desconectar un poco más ayudó a reducir el agotamiento crónico que muchas personas arrastraban desde la pandemia.
Además, hubo un efecto directo en la fidelidad hacia las empresas: los índices de retención subieron ocho puntos. En un contexto donde la rotación de personal se ha vuelto un quebradero de cabeza para muchas organizaciones, esto no es un dato menor.
¿Y en España, funcionaría?
España ya ha coqueteado con esta idea. Algunas empresas —especialmente del sector tecnológico o con modelos híbridos— han probado esquemas similares con buenos resultados. Además, el Gobierno lanzó en 2021 un programa piloto con financiación pública para pymes que quisieran explorar la semana de cuatro días, aunque su alcance fue más limitado que el caso alemán.
El contexto español tiene algunas particularidades.El presentismo sigue muy arraigado en muchas empresas, y no todas están preparadas para medir resultados por objetivos en lugar de por horas. Además, muchas pymes podrían ver con preocupación cómo asumir una reducción de jornada sin perder competitividad, si no cuentan con apoyo económico o herramientas digitales adecuadas.
Pero el caso alemán demuestra que, con una buena planificación y margen de adaptación, es posible mantener —e incluso mejorar— la productividad, al tiempo que se mejora el bienestar de las personas. Y eso es algo que cada vez más trabajadores y empresas españolas están empezando a reclamar.

España, como siempre, es diferente…
En mi penúltimo empleo firmabas por 40 horas; pero el mínimo de la jornada era de 45 horas…
Eso sí, cualquier hora por encima de la 45 se recompensaba…
Eso sí, como dice la canción «por debajo de la mesa»
No me imagino esa empresa reduciendo las horas trabajadas, mucho menos los días…
Otra cosa es que hagan turnos y que haya gente que no trabaje los lunes, y otros que no trabajen los viernes…
Eso sí, echando esas 45+ horas en esos cuatro días, seguramente…
PD: No duré mucho en ese sitio…
Y de funcionarios hay de empresa pública y de megaempresa privada, cuidado….. se distinguen porque les gusta durante su semana laboral llevar colgada la acreditación de la empresa…. se les suele ver en horas de comida por la Diagonal de Barcelona… todos con la acreditación porque sin ella no los conoce ni el tato… la sublimación de lo «nosoynadie» es juntar todo esto con pagar un café con el móvil o, ya casos de estudio psicológico, el reloj…
Como autónomo desde hace 12 años y realizando varias tareas a la vez con ingresos diferentes (un par de actividades son por horas y otra por volumen de negocio) puedo decir que como empresa (con un sólo trabajador… que soy yo) he llegado a varias conclusiones:
1. No hago reuniones de más de una hora.
2. Los viernes por la tarde no trabajo nunca, a no ser que me reporte ingresos importantes (pongamos 300€) que no puedan realizarse ni el jueves anterior ni el lunes posterior.
3. Si tengo que realizar actividades personales (comidas, salidas en bici, etcétera) suelo mover todo el tema laboral porque al final el dinero solo sirve para comprar cosas.
Y después de 12 años puedo decir que me gano la vida relativamente bien, relativamente mejor que como asalariado y que todo se consigue a base de eficacia y orden…
También tengo que decir que esta noche trabajaré ligeramente desde el sofá con el Netflix porque tengo que preparar unos controles y tal…. con ingresos de la actividad que va por volumen, pero no por horas..
Resumiendo…esta semana facturaré unas 17 horas…. dedicaré unas cuantas al tema del volumen….. y creo que estaré alrededor de las 30-32 horas de trabajo efectivo…. ojo, no considero las horas de pensar en el tema…
No me puedo quejar y por nada del mundo volvería a ser asalariado….. los «jefes» saben que si no estoy no cobro, por lo que su preocupación por donde estoy, no existe..
Es decir, que se puede trabajar menos ganando lo mismo o más con la única condición de ser más eficiente… si no se es más eficiente el invento, tarde o temprano, se va al garete.
Y sí…los funcionarios viven bien….. pero a nivle de ingresos la mayoría están «caníos»…. lo ves por semana santa… los hueles… con su Qashqai y conduciendo de noche con gorra….
Como asalariado llevo años sin trabajar los viernes por la tarde, con alguna excepción puntual.
Todo empezó con la constructora, que nos propuso trabajar media hora más de Lunes a Jueves, para salir los viernes antes. Y, además, en Verano, aunque con fechas flexibles, teníamos jornada intensiva, para no trabajar por la tarde esas semanas/meses…
En mi actual puesto la historia se repitió, de jornada partida normal a trabajar un poco más de L a J para salir pronto los Viernes y, desde el Covid, jornada intensiva continua, y no veo que haya intenciones de volver a lo de antes…
Lo malo, que no puedo presumir de ingresos ni especialmente altos, ni múltiples y variados…
En alguna ocasión he buscado trabajos complementarios; pero no termino de encontrar algo que me encaje…
Y en cuanto a otro trabajo distinto, la mayoría tienen tantas exigencias que no suelo considerar que, realmente, merezcan la pena.
Hay que saber valorar la calidad de vida, aunque estés apretándote el cinturón 24-7