Alerta en la Reserva Federal: Trump aviva la guerra por los tipos de interés

Alerta en la Reserva Federal: Trump aviva la guerra por los tipos de interés 1

La tensión entre Donald Trump y Jerome Powell ha vuelto a encenderse, y esta vez con más fuerza. El expresidente de Estados Unidos ha aprovechado el contexto actual de moderación en los precios de la energía y los alimentos para relanzar su ofensiva contra el presidente de la Reserva Federal, a quien acusa de frenar la economía por no reducir los tipos de interés.

Desde su red social Truth, Trump ha vuelto a su estilo habitual: directo, polémico y sin pelos en la lengua. «Con los costes de energía y comida cayendo como anticipé, no hay razones para hablar de inflación. Pero si Powell no baja los tipos YA, nos enfrentamos a una recesión», escribió. En su mensaje, se refirió al jefe de la Fed como “Mr. Too Late” (el señor Demasiado Tarde), e incluso lo calificó de “gran perdedor”, reavivando una vieja enemistad que se remonta a su presidencia.

Trump, que lleva días intensificando sus críticas, no se quedó ahí. En otro mensaje reciente exigió abiertamente el despido de Powell, señalando que «siempre llega tarde y se equivoca», y añadió con mayúsculas: “¡El despido de Powell no puede esperar!”.

El ataque no parece haber caído en saco roto. Aunque en público la Casa Blanca ha sido prudente, el asesor económico Kevin Hassett reconoció que “el presidente y su equipo están estudiando el tema”. Esto supone un cambio notable en el tono del Ejecutivo, que hasta ahora había evitado entrar en un terreno tan delicado como la independencia del banco central.

Powell, que fue nombrado por el propio Trump en 2018, está blindado por un mandato que expira en 2026, y aún más por la tradición —y necesidad— de respetar la autonomía de la Reserva Federal. Sin embargo, la presión política sobre su figura no es nueva. Ya durante el mandato de Trump hubo intentos de influir en las decisiones del banco central, sobre todo cuando los tipos de interés se mantenían altos a pesar de las presiones del entonces presidente.

Ahora, en un contexto en que los precios de la energía han retrocedido y los alimentos muestran cierta estabilización, Trump interpreta este escenario como una justificación para exigir recortes inmediatos en el precio del dinero. Aunque la inflación sigue por encima del objetivo del 2% marcado por la Fed, las cifras recientes muestran una cierta relajación. Aun así, Powell ha insistido en que no es momento de precipitarse: el temor a un rebrote inflacionario sigue presente y, por ahora, la postura de la Fed es de cautela.

La referencia de Trump a Europa no es casual. El Banco Central Europeo ha insinuado una posible bajada de tipos en los próximos meses, lo que da munición a quienes, como Trump, consideran que EE. UU. se está quedando atrás. “Ellos han bajado siete veces, y Powell siempre reacciona tarde. Salvo, claro, cuando bajó los tipos en elecciones para ayudar a Biden”, ironizó el republicano.

A estas alturas, el enfrentamiento parece más político que económico. Pero las consecuencias pueden ir mucho más allá de una simple pugna verbal. La independencia de la Reserva Federal es un pilar del sistema económico estadounidense, y cualquier intento de interferencia directa podría tener implicaciones serias, tanto para los mercados como para la confianza de los inversores.