Xiaomi ha entrado en la industria del coche eléctrico con fuerza y sin complejos. Su primera berlina, el Xiaomi SU7, se ha convertido en un fenómeno de ventas en China: más de 200.000 unidades reservadas en menos de un año desde su presentación. Y esto es solo el principio. El próximo gran lanzamiento, el SU7 Ultra, promete romper esquemas con 1.548 caballos de potencia y una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 1,97 segundos. Una cifra que lo convierte en uno de los coches de producción más rápidos del mundo, por delante incluso del Tesla Model S Plaid.
Pero más allá del ruido mediático, Xiaomi está sentando las bases de su expansión global. Y Europa está en el punto de mira. La ciudad elegida: Múnich, Alemania, donde el fabricante ha decidido abrir su primer centro de I+D específico para automóviles eléctricos fuera de China. No es una ubicación cualquiera: es el corazón del “cinturón premium” alemán, a tiro de piedra de BMW, Mercedes-Benz y Audi.
Y precisamente es BMW la cantera de talento elegida por Xiaomi para montar su equipo europeo. En las últimas semanas, han fichado al menos cinco altos perfiles que venían del fabricante bávaro. Entre ellos destaca Rudolf Dittrich, que liderará el nuevo centro tras 15 años en BMW. Junto a él, otros nombres como Dusan Sarac o Jannis Hellwig, expertos en integración de sistemas y dinámica de vehículos, completan un equipo que tiene un objetivo claro: diseñar los futuros modelos de Xiaomi para Europa.
Aunque la llegada a los concesionarios europeos no se espera antes de 2027, el movimiento es revelador. Xiaomi está dispuesta a perder dinero en cada coche vendido (hasta 7.500 euros por unidad) si eso le permite escalar rápido y posicionarse en el Top 5 mundial en menos de dos décadas. Una estrategia calcada a la que empleó Tesla en sus inicios, y que ahora otras tecnológicas como Apple han descartado por su complejidad. Xiaomi, en cambio, va a por todas.
Mientras tanto, en su mercado local, Xiaomi sigue ganando músculo. El Xiaomi SU7 Ultra, con su mecánica de doble motor eléctrico HyperEngine V8s, una batería de 101 kWh y tracción total inteligente, promete no solo prestaciones brutales, sino también un sistema operativo con integración total con el ecosistema MIUI. Esto significa que el coche puede interactuar con tu smartphone, smartwatch o incluso con los electrodomésticos de tu casa.
Lo que antes parecía una locura —una marca de móviles lanzando superdeportivos eléctricos— hoy se convierte en una amenaza real para los fabricantes tradicionales. Y si todo sale según lo previsto, Europa podría ser el próximo escenario de esta disrupción.
