El mercado inmobiliario en España está en plena ebullición. Con 423.761 hipotecas firmadas en 2024, la actividad ha alcanzado un nivel que no se veía desde los años posteriores a la crisis financiera de 2008. Solo en 2022, cuando la demanda acumulada por la pandemia llevó a un auge extraordinario en las compraventas, se registraron cifras superiores.
El miedo a quedarse fuera del mercado ha llevado a miles de personas a adelantar la compra de vivienda, acelerando el cierre de operaciones ante la perspectiva de precios cada vez más altos. Según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), este incremento en la firma de hipotecas responde a una combinación de factores:
- La caída del euríbor y la bajada de los tipos de interés, que han mejorado el acceso al crédito.
- El encarecimiento de la vivienda, con subidas anuales del 10-11% en muchas zonas del país.
- La escasez de oferta, especialmente de obra nueva, que ha reducido la capacidad de elección de los compradores.
- El aumento del precio del alquiler, que en muchas ciudades ha hecho que la cuota de una hipoteca resulte más atractiva que la renta mensual de un piso.
«Si no compro ahora, no podré hacerlo después»
«El 2024 empezó con subidas de precio del 4% y acabó con incrementos de entre el 10% y el 11%. La gente que tenía previsto comprar en dos o tres años se ha planteado que o lo hace ahora, o en un tiempo ya no será capaz», explica José García Montalvo, catedrático de Economía de la Universitat Pompeu Fabra (UPF).
Las inmobiliarias han notado una aceleración en el cierre de operaciones. En zonas de alta demanda como Madrid y Barcelona, donde la oferta es limitada, los compradores han reducido los tiempos de decisión. «Se lo piensan menos porque no hay suficiente oferta y, además, es cada vez más cara», destacan desde el sector.
Para muchos, la mayor facilidad de acceso al crédito ha sido clave para lanzarse a comprar. En particular, los jóvenes que necesitan financiación han visto en esta situación una oportunidad para adquirir su primera vivienda.
«No hay un incremento sustancial del endeudamiento», asegura Òscar Gorgues, gerente de la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona. Aunque el número de hipotecas ha crecido, el importe medio de los préstamos solo ha aumentado un 2,7%, alcanzando los 145.673 euros de media. Esto indica que muchos compradores están accediendo a la vivienda con menos necesidad de financiación que en anteriores ciclos inmobiliarios.
El rol de los padres y los compradores con alto poder adquisitivo
Un fenómeno que ha cobrado fuerza es el papel de las familias en la compra de vivienda para los hijos. Cada vez más padres están utilizando sus ahorros para ayudar a sus hijos a adquirir un piso, ya sea pagándolo al contado o reduciendo la necesidad de un préstamo hipotecario.
Además, se ha detectado un incremento de compradores con alta solvencia económica, especialmente en zonas turísticas como Baleares, Canarias o Andalucía. Según María Matos, directora de estudios de Fotocasa, «se observa un aumento de compradores con gran capacidad financiera que necesitan menos financiación».
Este fenómeno explica por qué en algunas regiones donde la presión de la demanda es menor, como Galicia, Asturias o Castilla y León, el crecimiento de la concesión de hipotecas ha sido aún mayor.
A pesar de todo, la sensación de urgencia sigue dominando el mercado. En palabras de muchos compradores, «es ahora o nunca».
