La semana pasada se cumplió un año del detonante de la actual tendencia alcista del Euribor, la más rápida en su historia. Fue el jueves 3 de febrero de 2022 cuando Christine Lagarde, tras tirarse meses diciendo que la inflación era algo transitorio, afirmó en la reunión del BCE  que «La situación ha cambiado» aunque lo que sacudió los mercados es que por primera vez no soltó lo de «es muy improbable que subamos los tipos de interés en el año 2022».

«Es probable que la inflación se mantenga elevada durante más tiempo del previsto, pero esperamos que se modere en el curso del año», afirmó entonces la presidenta del BCE, reconociendo que las subidas de los precios se habían hecho más generalizadas. De esta manera defendió la necesidad de mantener toda la «flexibilidad y opcionabilidad» de la política monetaria, añadiendo que el BCE está listo para adaptar todas las herramientas según la necesidad.

La reacción fue inmediata y el Euribor subió con fuerza, aquel día el Euribor se disparó del -0,423% al -0,346%, visto hoy en día parece poco pero por entonces fue la mayor subida en años.

El resto ya es historia y se plasma perfectamente en esta gráfica.

En 1 año hemos pasado del es muy improbable que subamos los tipos de interés en el año 2022habrá más «subidas significativas», al menos hasta el 3.5% en marzo y que los tipos de interés se mantendrán elevados durante un tiempo largo.

El BCE reaccionó muy tarde a la lucha contra la inflación siendo uno de los últimos bancos centrales en comenzar a subir tipos y parece que quiere compensar esa tardanza con una mayor dureza dado que el daño que tenía que haber evitado se ha vuelto aún más destructivo.

Desde hace mucho tiempo Christine Madeleine Odette Lagarde perdió su credibilidad al frente del BCE, con innumerables bandazos y explicaciones que no convencían a nadie, para entender lo que va a seguir haciendo la institución que preside lo mejor no es escuchar lo que dicen si no como reaccionan los mercados y de momento tienen claro que los tipos seguirán al alza aunque vislumbrando su techo este mismo año.

En El Economista nos dan un poco de esperanza con unos comentarios de la firma Berenberg que admiten que los ‘halcones’ siguen al mando, sin embargo, esta historia podría cambiar pronto: «Hasta ahora, las ‘palomas’ del Consejo del BCE han soportado los aumentos de tipos de interés. Pero como parece que la inflación va a retroceder, esperamos que intenten aplacar las nuevas subidas importantes de tipos en el segundo trimestre. Aunque la inflación de la zona euro se mantiene muy por encima del objetivo del 2% del BCE, ya ha retrocedido desde su máximo del 10,6% interanual en octubre hasta un 8,5% estimado en enero, los mejores datos aún podrían remodelar el debate en el BCE».

Mientras tanto los hipotecados españoles serán los principales afectados de Europa por esta política monetaria tan bipolar en la que intentan arreglar un problema provocando otro inverso.