La semana pasada comentamos por aquí que la situación inmobiliaria en China es para echarse a temblar y si bien en principio nos puede importar poco lo que hagan los pisos en China si la cosa se agrava podría impactar en la economía mundial y darnos una pista sobre lo que podría pasar en el resto del mundo en poco meses.

Esta semana hemos conocido los últimos datos y son bastante preocupantes, las nuevas construcciones iniciadas entre enero y octubre también cayeron un 7,7%, en comparación con el año anterior.

También marca el primer descenso de los precios (-0.2%) de las viviendas nuevas desde marzo de 2015.

El sentimiento en el mercado inmobiliario de China, que representa alrededor de una cuarta parte de la actividad económica del país según algunas medidas, se ha visto sacudido mientras los principales promotores inmobiliarios lidian con enormes deudas.

El sector  sigue con preocupación el futuro de empresas como el gigante inmobiliario Evergrande.

La semana pasada, Evergrande, que tiene una deuda de unos 300.000 millones de dólares (223.000 millones de libras esterlinas), evitó el impago de 148 millones de dólares de intereses atrasados.

Pocos días antes de que expirara el periodo de gracia de 30 días para los pagos, vendió una participación del 5,7% en la empresa de medios de comunicación HengTen Networks Group por unos 145 millones de dólares.

La semana anterior, el negocio de fabricación de automóviles de Evergrande vendió su negocio de motores eléctricos Protean, con sede en el Reino Unido, por una suma no revelada.

Otros constructores de viviendas chinos también han tenido problemas para encontrar el dinero necesario para pagar sus deudas.

Las acciones de la promotora Fantasia se desplomaron un 50% la semana pasada después de que dijera que no había garantías de que pudiera cumplir con sus otras obligaciones financieras tras el impago de 205,7 millones de dólares en octubre.

Y a principios de este mes, la negociación de las acciones de Kaisa Group y de tres de sus unidades se detuvo en Hong Kong después de que una de sus empresas no cumpliera con el pago de un producto de gestión patrimonial.

La crisis de la deuda a la que se enfrentan los gigantes inmobiliarios chinos hace temer que pueda impactar en los mercados financieros mundiales.

Mientras tanto, en España el mercado inmobiliario registra el mayor volumen de ventas de viviendas desde la crisis financiera de 2008