La semana pasada se produjo una subida de impuestos a nivel europeo que ha tenido poca repercusión en la sociedad y es que se realizó de una manera poco convencional, mediante el cambio de la estrategia monetaria del BCE, la primera desde hace 18 años. Una medida que afectará a tu bolsillo ya que con tu salario podrás comprar menos cosas.

Lo que hizo la institución dirigida por Christine Lagarde fue realizar un cambio en su objetivo fundamental (mantener la inflación en niveles cercanos, aunque por debajo¸ del 2%), y ha establecido el objetivo del 2%, permitiendo fluctuaciones al alza o a la baja transitorias.

“La nueva estrategia contempla un objetivo de inflación simétrico del 2% a medio plazo”, explica el BCE en un comunicado. Esto significa que la institución velará por que los precios no estén en un nivel inferior ni tampoco superior, “lo que podría implicar un período transitorio en el que la inflación se sitúe ligeramente por encima del objetivo”. Es decir, no endurecerá de forma automática su política monetaria si el IPC supera el 2%. Considera en todo caso igual de indeseable que la inflación esté ya sea por debajo o por encima de ese 2%. «El 2% no es un techo», ha asegurado Christine Lagarde en rueda de prensa. 

Lo que parece una cuestión de matices es mucho más profundo ya que se trata de un cambio de estrategia que afecta ni más ni menos que a la misión del BCE, que es esta (corto y pego de su web)

El Banco Central Europeo y los bancos centrales nacionales constituyen conjuntamente el Eurosistema, el sistema de bancos centrales de la zona del euro. El objetivo principal del Eurosistema es mantener la estabilidad de precios, es decir, salvaguardar el valor del euro.

La misión del BCE es esa, no es combatir la crisis ni colaborar en el crecimiento económico, es mantener los precios bajo control y lo que ha hecho con este último movimiento es directamente atacar al primero de sus valores, a su razón de ser.

¿Qué ha cambiado en la estrategia del BCE?

Los responsables políticos acordaron buscar un crecimiento de los precios al consumo del 2% a medio plazo con un objetivo «simétrico». El BCE dijo que cuando los tipos de interés sean tan bajos que no sirvan de nada más recortes, como ahora, la economía necesitará un estímulo monetario «especialmente enérgico» que podría «implicar un periodo transitorio en el que la inflación esté moderadamente por encima del objetivo». La nueva redacción supone un cambio significativo respecto a la anterior «por debajo, pero cerca, del 2% a medio plazo», que algunos funcionarios monetarios consideraron demasiado vaga y dio lugar a peticiones de una política más estricta demasiado pronto.

¿Y por qué ha hecho esto?

Principalmente por presiones políticas, ningún país (excepto Alemania, que tiene malos recuerdos de la hiperinflación) quiere que se retiren los estímulos económicos y que se pare la fiesta de la liquidez, es un pan para hoy a cambio de una subida de precios para mañana pero el pan de hoy está muy rico y además hay mucho hambre. De nuevo se está optando por endeudar a las siguientes generaciones.

¿Y ha hecho algo más el BCE?

Además de esto el Banco Central Europeo ha decidido que sus nuevas políticas incluyan medidas para tener en cuenta el medio ambiente y el cambio climático en su proceso de toma de decisiones, como parte de un esfuerzo de los bancos centrales de todo el mundo por hacer más ecológico el sistema financiero. Lagarde dijo que los responsables de la política inyectarán consideraciones sobre el cambio climático en las compras de activos y en la política monetaria en general. También elaborarán un marco para sopesar la cuestión frente a cuestiones más tradicionales sobre cómo gestionar la economía y el sistema bancario. Las medidas se centran principalmente en los riesgos derivados del calentamiento global. Lagarde dijo que el «jurado está fuera» sobre cómo afectará el cambio climático a la inflación aunque lo más probable es que lo haga al alza.