Imaginemos por un momento que soy un cachondo y un día decido crear una empresa nacida exclusivamente para «trolear» a los mercados, la llamo «El Gato muerto» por aquél dicho bursátil que dice que todo rebota, hasta un gato muerto. Creo «Gato Muerto S.A.» inyecto unos pocos euros de capital y la saco a bolsa. Como a los de forocoches y burbuja.info les gusta mucho estas troleladas, entre ellos empiezan a comprar acciones de la empresa, simplemente por hacer la gracia, crean la plataforma «Invertir por los LOLes».

Y su cotización empieza a subir y a subir, se pone de moda porque la broma es muy graciosa. Tanto que llega el Rubius y desde Andorra publica un críptico tuit que dice «Me gustan los gatos, vivos y muertos», la empresa se dispara, a millones de seguidores del Rubius les da por invertir en ella. En ese momento, los grandes medios se dan cuenta del fenómeno y Cinco Días publica «¿Hasta dónde puede subir «El Gato muerto»?», el diario Expansión no se queda atrás y abre su número con «Miles de inversores se hacen millonarios gracias a «El Gato muerto»» e incluso en el Telediario de Antena 3 hablan de ello, comentando como un chaval de 18 años ha terminado de pagar la casa de sus padres gracias a que fue de los primeros en invertir 10€ en la empresa.

En este momento empiezan a aparecer varios canales de Youtube de tíos con Lamborghinis en los que explican como invertir en El Gato Muerto, realizando un análisis de su gráfica en el que se ve que está en subida libre. Nunca ha bajado en bolsa y solo puede ir hacia arriba. Inversión segura.

«El Gato muerto» es la empresa de moda, todo el mundo habla de ella, todo el mundo ha ganado dinero con ella y todo el mundo la quiere tener es su cartera. Empiezan a surgir algunas voces críticas diciendo que esta subida es inconsistente pero enseguida sus seguidores les dejan en ridículo.

Y no os puedo contar el final de la historia, porque todavía no ha terminado y la semana pasada «El Gato muerto» subió un 300% y estoy pensando en comprar más acciones ya que tiene muy buena pinta.

Suena raro verdad ¿Podría ocurrir esto?

Depende. Si se tratase de una empresa, no. No porque existe una regulación que impide que esto ocurra, por una lado para salir a bolsa la empresa tendría que tener las cuentas auditadas y esta empresa no tiene ni cuentas, debería recibir la aprobación de la CNMV y el beneplácito de Bolsa y Mercados. Una burocracia (que en muchas ocasiones criticamos) que es necesaria para la protección del inversor.

Pero si en vez de una empresa, se tratase de una criptomoneda, sí podría pasar. Corrijo, no podría pasar, está pasando y esta es la historia de DogeCoin, una criptomoneda que nació como una broma y que actualmente tiene una capitalización de cerca de 50.000 millones de dólares. Desgraciadamente nadie regula un sector en el que la gente se está jugando su dinero y los principales mercados de criptomonedas no hacen su trabajo y dejan que allí cotice cualquier cosa, no les importa la seguridad de sus clientes, solo les importa su negocio.

Actualmente hay cerca de 4.500 criptomonedas con una capitalización de casi 2.500.000.000 dólares, que no es ninguna broma. Todas están disparadas y a veces bajan pero luego rebotan, como un gato muerto.