Algunas criptomonedas se están poniendo muy serias, como una alternativa real al dinero. Probablemente los mayores pasos en esta dirección los estemos viendo en el Bitcoin con su apoyo por parte de empresas como Tesla o Paypal o incluso el equipo de la NBA los Sacramento Kings que ofrecerá a sus jugadores el pago del salario en bitcoin.

Recientemente el Jefe de los activos digitales de Mastercard lo dejó bien claro «Cualquiera que sea su opinión sobre las criptodivisas… el hecho es que estos activos digitales se están convirtiendo en una parte más importante del mundo de los pagos,»

Pero de momento tienen dos grandes problemas para convertirlas en una alternativa real, por un lado su enorme volatilidad en la que vemos como son capaces de bajar un 25% en dos días para recuperarlos en un mes y después subir otro 25% y por otro lado el enorme fraude que hay a su alrededor, especialmente con el robo de carteras y hackeos masivos.

Una investigación realizada por la Universidad de Vaasa indica que se acumularon cerca de 1,1 millones de bitcoins por intentos de robo de bitcoins entre 2013 y 2017. Estos robos a día de hoy equivaldrían a 50.000 millones de dólares.

Aquí contaron los mayores robos de la historia, veamos cuatro realmente importantes.

Mt. Gox (Entre 640.000 BTC y 850.000 BTC)

Exchange que estaba radicada en Shibuya, Tokio, Japón y que empezó a operar el 18 de julio de 2010. Los problemas empezaron a finales de 2013, cuando la casa de cambio informó al respecto de una insolvencia y terminó cerrando el 25 de febrero de 2015, desapareciendo por el camino entre 640.000 BTC y 850.000 BTC (hay un gran baile de cifras al respecto)

Silk Road (173.655 BTC)

Silk Road era una conocida tienda de la Dark Web donde se podía comerciar con armas, drogas, contenido digital de mal gusto y un sinfín de elementos de corte ilegal. El FBI tras una ardua investigación, consiguió cerrar este mercado ilegal. Durante los trabajos de detención y cierre se incautaron de 29.655 bitcoins propiedad de esta tienda digital y otros 144.000 bitcoin del fundador del sitio, Ross Ulbricht.

Bitfinex (121.256 BTC)

Una de las mayores exchange de la historia es Bitfinex, fundada en 2012 y con sede en Hong Kong. Ha sido víctima  de dos robos, el primero de menor calado en mayo de 2015 donde se robaron unos 1.500 BTC y el segundo y más importante el 2 de agosto de 2016 mediante una brecha de seguridad que permitió el robo de 119.756 BTC.

BitFloor (24.000 BTC)

BitFloor el 4 de septiembre de 2012 informó sobre una violación de la seguridad e informando que un grupo de atacantes había conseguido robar 24.000 BTC de la wallet de la exchange. En el comunicado se informó del cierre y la negativa a los clientes a acceder a sus fondos, ya que apenas si tenían fondos tras el robo.

Criptomonedas para muchos significa pelotazo, enriquecimiento rápido y cuando esto ocurre en un sector, enseguida se llene de oportunistas a la búsqueda de incautos. Multitud de empresas que estafan con la excusa del bitcoin, sin ir más lejos ahora mismo hay una en la Audiencia Nacional por un valor de 210 millones de euros en criptomonedas.

La esencia del negocio montado por Biosca y su familia, según la querella, es la compra y venta, en tiempo real, de criptomonedas, como Bitcoin, Ethereum o Litecoin.

Para ello, decía servirse de un programa que analizaba el mercado financiero, en tiempo real, consiguiendo un porcentaje de éxito de un 80 por ciento en dichas adquisiciones y ventas.

Los beneficios que conseguía producir estaban entre un 34 y un 38 % semanal. En los primeros tiempos, a los inversionistas les daba entre el 20 y el 25 % semanal y su familia y él se quedaban con el margen restante, entre el 9 y el 18 %.

Terminó gestionando un fondo de más de 3.000 clientes, muchos de los cuales pusieron en sus manos varios millones de euros, dice el escrito.

Se fue a Guinea a comprar un banco real y finalmente desapareció.

El Bitcoin nación en el año 2009, es una moneda muy joven con una arquitectura robusta en la que mucha gente ha puesto su confianza y que ha llegado a tener una importancia que ni Satoshi Nakamoto se podría haber imaginado pero de momento es una activo de mucho riesgo, tanto por su volatilidad como por su inseguridad, dos factores que le alejan por ahora de ser una alternativa real al dinero.