Ya podemos ir diciendo adiós al Euribor y no porque vaya a desaparecer, si tienes una hipoteca referenciada a él lo seguirás teniendo durante mucho tiempo pero sí va a desaparecer comercialmente y cada vez se hablará de él más allá del recuerdo. Os echaré de menos, queridos lectores.

La razón es sencilla, a los bancos ya no les interesan las hipotecas variables, maticemos, sí les interesan pero prefieren otras. De momento tienen que pagar los intereses a muchas hipotecas referenciadas al Euribor (aquellas con un diferencial menor del 0.5%) y no quieren repetir ese error, además los departamentos de análisis de los bancos no creen que volvamos a ver al Euribor en positivo hasta la década que viene, hasta el 2030 por lo menos.

Por tanto, como las hipotecas son un negocio muy rentable para los bancos todo su esfuerzo comercial irá en la misma línea, comercializar aquellas que les generen más ingresos a largo plazo y venderlas como la opción idónea para el cliente. Estamos en la guerra hipotecaria al tipo fijo. ¡Incluso han sacado la hipoteca del Real Madrid!

Según los últimos datos del INE en Octubre de 2020 el número de hipotecas a tipo variable eran el 51.1% frente al 48.9% de las fijas, sin embargo hace 5 años el 91% eran variables.

Veamos una gráfica con los datos del INE de su evolución en los últimos seis años que hemos pasado de una representación simbólica de las fijas (un 5.3% en 2014) al «sorprasso» producido en Marzo del año pasado cuando las fijas subieron al 53%.

Pese a que la tendencia parece que se ha frenado o más bien se ha tomado un descanso en la oferta bancaria se nota un claro interés en comercializar la fija y no solo a nuevos clientes si no también a clientes de otras entidades bancarias a las que tientan con una «subrogación» (trasladar la hipoteca de un banco a otro) y así modificar las condiciones e incluso el tipo, pasándola de variable a fija.

El panorama bancario ha cambiado mucho por la excepcionalidad, ya convertida en regla después de 5 años, de los tipos de interés negativos. Esto lleva a que sea un mal momento para ahorrar y muy bueno para endeudarse. Justo lo contrario de lo recomendable.