Hace un par de meses publicamos un artículo titulado «La bolsa está por las nubes por los inversores jóvenes que son tontos» y aunque haya pasado poco tiempo creo que necesita una pequeña corrección añadiendo un «muy» antes de «tontos».

En él os comentaba el caso de una pequeña empresa inmobiliaria china que se disparó en el Nasdaq multiplicaron por 13 el valor de sus acciones, sin razón aparente. La empresa se llamaba FANGDDNetwork Group Ltd y al parecer muchos nuevos inversores de la plataforma «Robin Hood» (unos 15.000) pensaron que estaban comprando acciones de FANG (Facebook, Amazon, Netflix y Google).

También ocurrió en marzo que la SEC tuvo que suspender la cotización de la empresa china Zoom Technologies porque los inversores la confundieran con Zoom Video, la ‘app’ de videollamadas que tan de moda se ha puesto a raiz del confinamiento.

Absurdo ¿no?

Pues ha vuelto a pasar.

Esta vez ha sido Elon Musk el culpable, quien después de la última actualización de las políticas de privacidad de Whatsapp recomendó usar la aplicación de mensajería Signal y ya sabemos todos que todo lo que toca Musk se convierte en oro y por eso es el hombre más rico del mundo.

¿Y qué ocurrió? Algo previsible y lógico, las acciones de Signal se dispararon en bolsa subiendo un 6.300% pasando en minutos de los 0,60 dólares a superar los 38,70.

El problema es que Signal no cotiza en bolsa y lo que los inversores compraron fueron acciones de  Signal Advence, una compañía de biotecnología que no tiene ninguna relación con la ‘app’ de mensajería instantánea.

La propia empresa publicó un tuit diciendo que ellos son una empresa independiente que no cotiza en bolsa.

Y ¿Qué ocurrió después de este tuit en el que Signal decía a los inversores que estaban comprando acciones de una empresa equivocada?

Pues que siguió subiendo y los de Signal no saban crédito y publicaron otro tuit.

¿Y qué pasó entonces?

Que subió aún más. El primer día un 526%, el segundo un 91% y el tercero un 438%. Ayer finalmente corrigió algo y bajó un 65% pero sigue valiendo 25 veces más que antes del tuit de Musk

Siempre se ha dicho que da igual que tengas la razón si el mercado está equivocado y este es uno de los mejores ejemplos que podemos encontrar. Si te hubieras puesto «corto» (vendiendo acciones prestadas) porque sabes que la gente estaba equivocada, te habrías arruinado. Tendrías las razón pero no tendrías el dinero.