Últimamente parece que los bancos han declarado otra guerra, la de las comisiones y el problema es que en este caso los daños colaterales los recibe el cliente que ven como un producto imprescindible para su desempeño como ciudadano te puede llegar a costar más de 200€ anuales.

Esta semana primero conocimos que el Santander se carga la “Cuenta 123” y lanza “Santander One” con 240€ de comisiones anuales.

De esta manera, quienes no estén lo suficientemente vinculados (que no cumplan con estos requisitos) tendrán que pagar unas comisiones de 20 euros mensuales, o lo que es lo mismo 240 euros al año. Por contra, aquellos que cumplan únicamente con alguna de las condiciones, pagarán la mitad: 10 euros al mes o 120 euros anuales.

Y poco después conocimos que su principal competidor no se queda atrás y BBVA se une a las subida de comisiones y además cobrará 2 euros por sacar dinero en caja.

La última entidad en unirse a esta tendencia es el BBVA que desde el próximo 15 de diciembre endurecerá las condiciones para que los clientes estén exentos del pago de comisiones y además empezará a cobrar dos euros por retirar efectivo de las ventanilla (si el cliente retira más de 2.000 euros, no pagará la comisión).

Dado que en el mundo que vivimos es necesario tener una cuenta corriente ¿es posible librarse de estas abusivas comisiones?

La respuesta, para cualquier banco, es un «Si pero…» ya que es verdad que nos podemos librar de las comisiones de prácticamente cualquier banco siempre y cuando nos vinculemos con él. Esto significa que tendremos que domiciliar la nómina, mantener un saldo de más de X€, domiciliar recibos, contratar una tarjeta de crédito, etc. Cada banco pone sus condiciones pero cada vez son más y si no las cumples te toca pagar comisión, en el caso del Santander 240€ al año.

Así que en este caso toca buscar alguno de los pocos bancos que de momento no te piden que te «cases con ellos» y generalmente los encontramos en aquellos que tienen una operativa exclusivamente online, como pueden ser Openbank, ING o EBO Banco.

Está claro que en el mundo de los tipos de interés negativos los bancos tienen que reinventar su negocio y muchos sólo lo hacen saqueando al cliente, una estrategia que considero dudosa cuando uno puede irse a la competencia con unos pocos clicks.