Desde que los tres principales índices alcanzaron máximos históricos el 19 de febrero, los índices bursátiles de todo el mundo han bajado entre un 15% y un 25%. Parece demasiado castigo para una crisis que se prevé a lo largo de todo el año rebaje el PIB mundial en unas décimas.

Pero lo cierto es que los daños van mucho más allá de las aerolíneas, compañías de cruceros y empresas con gran exposición a China. Se trata de un peligroso efecto dominó que afecta a toda la economía.

Por ejemplo, podemos pensar que las empresas puras de Internet no se verán tan afectadas e incluso saldrían beneficiadas del mayor uso que haremos de la tecnología y del teletrabajo pero me temo que no es así, por ejemplo Google se enfrenta a un posible impacto de ingresos de 1.500 millones de dólares en los próximos dos trimestres como resultado de un menor gasto de las agencias de viajes en línea, uno de sus principales clientes.

Las agencia de viajes online se gastaron, solamente en Google, cerca de 5.700 millones de dólares el año pasado, la exposición total de la compañía a la industria de los viajes es alrededor del 11% de sus ingresos brutos por publicidad, o alrededor de 14.000 millones de dólares.

Antes del coronavirus, se esperaba que el gasto de publicidad en viajes de Google creciera alrededor del 10%. Ahora, la empresa ve que el gasto en publicidad relacionada con los viajes ha bajado alrededor de un 7% en el primer trimestre y un poco más del 10% en el segundo.

El coronavirus y sus impactos son mucho más inciertos que la estimación de otros  impactos financieros a los que ya estamos acostumbrados. De momento la mayoría de los escenarios estiman que los daños se desvanecen en unos pocos meses y cómo la demanda acumulada refuerza algunas industrias en la segunda mitad del año y más allá. Pese a esto ya nos estamos preparando para el peor de los escenarios y ayer mismo Christine Lagarde dijo que nos podemos enfrentar a una crisis como la del 2008.

Si hay dos cosas que no gustan a los mercados son el miedo y la incertidumbre y me temo que ahora estamos en estado de pánico sin tener ni idea de lo que va a pasar.