En Netflix (y en otras muchas empresas tecnológicas) la política de vacaciones es muy sencilla, los trabajadores pueden cogerse todos los días de vacaciones que quieran. El empleado puede decidir cuándo y cuántos días de descanso quiere tomarse.

La idea detrás de esta medida es que el personal sea más feliz, esté menos estresado y por tanto sea más productivo. En un sector en el que cada vez es más difícil encontrar empleados cualificados resulta vital retener a los que se tienen.

Además esto contribuye a una cultura de respeto mutuo, que puede aumentar tanto la productividad como la moral. Confiar en los empleados la responsabilidad de construir su propio horario fomenta una cultura de confianza, buena voluntad y respeto mutuo. Tú confías en mi y yo confío en tí.

¿Y qué tal ha funcionado este sistema en las empresas en las que se ha puesto en marcha?

El resultado es realmente sorprendente, en un estudio reciente, la empresa de RRHH Namely encontró que los empleados con planes de vacaciones ilimitadas cogía de promedio sólo 13 días libres al año frente a los 15 del resto de empresas americanas.

Una de las empresas pioneras en este sistema fue la compañía de software CharlieHR  y en su blog cuentan muy bien por qué tuvieron que volver al sistema tradicional. Os hago un resumen.

Desde que fundamos la compañía en 2015, cada una de las personas que trabajan en CharlieHR ha recibido días de vacaciones ilimitados y totalmente pagados, sin importar cuál sea su función y sin hacer preguntas. 

¿Nuestra conclusión? Las vacaciones ilimitadas no funcionan, pero probablemente no por la razón que usted cree.

Poner un límite numérico al tiempo de vacaciones tiene un efecto curioso. Si te dicen que puedes tomarte 25 días de vacaciones, entonces estarás motivado inconscientemente a tomarlos. Es una peculiaridad psicológica relacionada con la propiedad: cuando algo te pertenece, inmediatamente lo valoras mucho más.

Al contrario, la falta de un número y el concepto mismo de ilimitado puede significar que ese tiempo de vacaciones no se valora de la misma manera.

Por otro lado los límites numéricos de vacaciones no sólo definen el número de días que hay que tomarse ese año, sino que también ayudan a definir qué es un comportamiento aceptable.