Thomas Piketty probablemente sea el economista actual que mejores titulares deja y que más polémica genera, lo cuál hace que los medios se lo disputen para entrevistarle y así generar aún más polémica y mejores titulares. El domingo le tocó el gordo a El País en el que dejó algunas perlas que no dejaron indiferente a nadie.

Una de las medidas más destacadas que propone para reducir las desigualdades y para que todos los ciudadanos puedan contribuir a la economía es un impuesto del 90% sobre el patrimonio de los multimillonarios. Tal y como asegura, «el objetivo es hacer circular la propiedad, permitir que todo el mundo acceda a ella», “Propongo un impuesto que permita dar a todo el mundo 120.000 euros a los 25 años

Sorprende que un economista de su talla sugiera tan a la ligera medidas tan descabelladas, veamos algunas razones por las que este impuesto es una… una… tontería.

La primera y más crítica de todas es que los millonarios son millonarios de patrimonio, no de dinero. Por ejemplo Amancio Ortega posee cerca del 60% de Inditex. Si tuviese que pagar un impuesto por el 90% de lo que tiene, se vería obligado a vender el equivalente al 54% de la capitalización bursátil de la compañía que se hundiría en bolsa (y tiraría a la baja todo el IBEX), probablemente su fortuna se esfumaría a menos de la mitad. Este dilema patrimonio/liquidez lo ha «sufrido» Tita Cervera que de vez en cuando tiene que vender algún cuadro para sus gastos corrientes.

En España hay 717.206 personas con 25 años. Si todas recibiesen una paga de 120.000€ es bastante probable que gran parte de ellos destinarían un porcentaje importante en la compra de una vivienda (en el caso de una pareja se juntarían 240.000€), lo que elevaría considerablemente su precio, afectando especialmente a aquellos que no han recibido la paga. Una redistribución de la riqueza tan grande sería claramente inflacionista en algunos bienes.

Socialmente sería complicado prever como afectaría una medida de este tipo ¿Cuántos renunciarían a su trabajo porque ya no lo necesitan en ese momento? ¿Cuántas carreras profesionales se romperían y como afectaría a la competitividad a largo plazo? ¿Está la gente psicológicamente preparada para recibir tanto dinero de golpe? El Fondo Nacional para la Educación Financiera (NEFE) estimó que el 70% de los ganadores de una lotería se gasta todo el premio en solo cinco años (una investigación de las universidades de Kentucky, Pittsburg y Vanderbilt descubrió que quienes se embolsaron entre 39.000 y 118.000 euros con los juegos de azar terminaban arruinados en un plazo de entre 3 y 5 años.). Cuando una persona recibe dinero sin haber realizado ningún esfuerzo, «no le da el mismo valor ni lo cuida del mismo modo que si lo hubiera conseguido después de mucha lucha, mucho tiempo y mucha estrategia».

Y por último, si la medida es tan buena ¿Por qué un impuesto del 90% y no del 99%? Los multimillonarios vivirían muy bien con el 1% de lo que tienen ¿Y por qué no aplicarlo también a los que tengan un patrimonio de un millón de euros?. O incluso mejor ¿Por qué no imprimimos billetes y se los damos a los jóvenes?

La reducción al absurdo de cualquier teoría es uno de los métodos más sencillos de someterla a prueba y en este caso no hace falta reducirla porque absurda ya es. El realizar propuestas de este tipo no ayuda a luchar contra la desigualdad si no más bien caricaturizarla.