A mi jefe le gustó mucho la noticia del Euribor de la semana pasada, esa en el que aprovechando que el artículo serio iba de Frederich Hayek, puse una foto de Salma. Palabras textuales de mi jefe «becario, esta vez no lo has hecho tan mal» que es lo más bonito que me ha dicho nunca.

Así que hoy, aprovechando que el artículo serio y bueno se titula Ombliguismo europeo, he decidido poner la foto de la que quizás sea la europea más guapa (Monica Bellucci) enseñando el ombligo cuando hacía de chica Bond. Para evitarme líos, al final del artículo dejo una foto de James Bond casi en cueros y así u os quejáis todos y todas o no os quejáis ninguno y ninguna.

Como veis en Europa tenemos cosas muy buenas, como las chicas Bond y el Euribor y ya que hemos hablado de una de ellas, ahora nos toca hablar del principal indicador utilizado en las hipotecas de España, que es incluso más apasionante que una película del agente secreto, ese que podría quedarse en el paro por el Brexit.

El Euribor comienza la semana subiendo dos milésimas hasta el  -0.301% con lo que la media provisional del mes queda más o menos en el -0.325% que son 0.171 puntos menos que hace un año cuando cerró en el -0.154%, esto significa que para una hipoteca a interés variable por un importe de 150.000 euros a un plazo de 25 años, la cuota mensual se reducirá en unos 13€ mensuales (150€ anuales)

Todo parece indicar que el euribor tocó suelo el pasado 21 de Agosto cuando marcó el -0.399%, la reciente bajada de tipos del BCE escondía una trampa para los hipotecados ya que se trataba de una pequeña subida encubierta en un sistema de tramos para la liquidez de la banca. No obstante seguiremos viéndolo en negativo hasta al menos el 2022.

Y para terminar, la foto de James Bond mirando fijamente al banquero que le concedió la hipoteca referenciada al IRPH en vez del Euribor.

Ese sí que era un villano…