Como estos días estoy de viaje en el otro lado del charco, no he podido (ni querido) seguir nada de la actualidad en los mercados, pero como seguro que siguen de actualidad las F.A.N.G. stocks (Facebook, Amazon, Netflix y Google) sin las que no sería posible comprender el rally bursátil de Wall Street los últimos años, os resumo sobre el tema de las grandes tecnológicas un interesante escrito de Alexandra Borchardt. Ella encuentra paralelismos entre la crisis financiera iniciada hace más de diez años y la situación actual de burbuja en las tecnológicas. Resumo pero son sus palabras:

En los diez años que transcurrieron desde que estalló la crisis financiera, los cambios estructurales han ayudado a estabilizar la industria bancaria y de servicios financieros. Las regulaciones han aumentado la transparencia de la industria bancaria y mejorado la conciencia de los consumidores de servicios financieros (siempre según ella) pero la reputación del sector sigue hecha añicos. Para que la industria tecnológica evite un destino similar, sus líderes deberían dejar  de cometer los mismos errores que los bancos cometieron en el pasado. En eso esto totalmente de acuerdo.

Y para aportar alguna opinión mía hoy sobre mercados, creo que está llegando el momento de vigilar de cerca el oro (o acciones mineras de oro) como inversión. Es un activo que se suele comportar bastante bien en contextos inflacionarios como en el que estamos entrando (sobre todo por culpa de la guerra arancelaria), y podría activarse su categoría de “refugio” si la guerra comercial conlleva tensiones geopolíticas más graves. Además, con las valoraciones actuales la renta variable cada vez es menos atractiva y la fija tampoco interesa por el run run de subidas de tipos. Y encima el precio del oro está en mínimos de 12 meses. Sólo vigilarlo de momento pero parece que puede ser una buena opción. Como imagen, un dato curioso e interesante: los mayores inversores en publicidad en España

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