Uno de los momentos «bebemos un chupito» del mundial es cuando un partido está condenado al empate y el comentarista de turno suelta lo de «la lotería de los penaltis» frase que también suele usar el que posteriormente los pierde, como fue el caso del capitán de Dinamarca Simon Kjaer (“Penalties are a lottery”) o de Fernando Hierro «Creo que tuvimos oportunidades para ganar el partido y fuimos desgraciadamente a la lotería de la tanda de penaltis» o del goleador ruso Cheryshev  «Los penaltis son una lotería, el otro día fue cara, hoy cruz».

Hay muchos artículos que desmienten esta afirmación y el otro día en «Magnet» analizaron uno de The Economist. Si la estadística (o la información previa) te puede ayudar en algo, entonces no es una lotería.

La abrumadora mayoría de lanzamientos detenidos por los porteros se han dirigido hacia las posiciones más centrales de la portería. También se han producido por bajo: un 79% de las pelotas altas son imparables, frente a un 72% de las bajas.

Llegando a una curiosa conclusión.

Por ejemplo, este estudio analizó 286 penaltis disparados a lo largo de las grandes competiciones globales para descubrir hacia dónde se orientan tanto lanzadores como arqueros. ¿Resultado? Mientras que existe una distribución relativamente equitativa de los disparos (40% hacia la derecha, 32% hacia la izquierda, 28% hacia el centro), la abrumadora mayoría de porteros optan por un lado u otro de la portería. Casi nunca se quedan quietos, esperando un disparo que se produce casi un tercio de las veces. Para un jugador, apuntar hacia el centro es seguro.

Sucede, claro, que para un portero es motivo de escarnio público natural: juzgamos errático su comportamiento si no elige uno de los lados, pese a que (de adivinar el lado) le resultaría muchísimo más sencillo detener los penaltis centrales que los que se escoran hacia el palo (son más fáciles de parar, aunque casi ningún portero decida quedarse quieto).

Por tanto si podemos utilizar alguna estrategia o técnica para parar más penaltis, no se trata de una lotería.

La bolsa también suele compararse con un casino, como si la suerte fuese un factor clave en los resultados obtenidos. Droblo habló de ello por aquí hace bastante años.

El que inventó la metáfora de equiparar los mercados bursátiles con el casino creo estuvo desafortunado ya que pareció olvidar que en el casino -en la ruleta- se juega contra la banca y la suerte es lo principal pero en la bolsa se apuesta contra otros participantes y la suerte sólo es un factor más. Si hubiera que compararlo con un juego yo lo haría con el póker. Los otros puede tengan más dinero, algunos incluso hasta pueden tener algunas cartas marcadas, pero es la estrategia y no la suerte lo que puede llevar al beneficio. Es por eso que año tras año los mejores jugadores de póker, los que llegan a las finales del campeonato del mundo, suelen ser los mismos. ¿Cómo podría ser así si sólo fuera la suerte? Lo mismo pasa con los mejores gestores de fondos, a lo largo de una década se ve quién es el mejor… y desde luego no hay racha de fortuna que dure 10 años.

Añadiendo algunos ejemplos que dejan claro que no todo es suerte en bolsa, ésta puede ser importante pero más lo es la disciplina y el estudio del mercado.

Si escuchas a alguien decir que la bolsa o los penaltis son una lotería es porque seguramente han perdido y no han hecho el trabajo que debían.