El trabajo está amenazado por las máquinas y las nuevas tecnologías, ese parece ser el mensaje que ha calado en la sociedad, quizás avivado por aquellos que quieren poner impuestos a los robots y por aquellos que por desconocimiento tienen el miedo lógico de quedarse sin empleo.

Pero a nuevos tiempos nuevos trabajos que van desde «Community Managers» (aquellos dedicados a la gestión de las redes sociales de las empresas) hasta otros tan curiosos como los «Impersonators» de los cuales me enteré el otro día en la revista Quzartz y que puede tener nicho en nuestro país. Os hago un resumen del artículo ya que me parece el caso extremo de los nuevos negocios.

Cada mañana me despierto con la misma rutina. Me conecto a la cuenta de Tinder de un hombre de 45 años de Texas,. Coqueteo con distintas mujeres durante 10 minutos, enviando sus fotos y ubicaciones a una base de datos central de potenciales «Oportunidades». Por cada número de teléfono que consigo, gano $1.75.

Soy lo que se llama un «Closer» para el servicio de citas online ViDA (Virtual Dating Assistants). Hombres y mujeres (aunque en su mayoría hombres) de todo el mundo pagan a esta empresa para externalizar la mano de obra y el tedio de las citas en línea. Los «ligues» con los que hablo en nombre del hombre tejano y de otros clientes no tienen ni idea de que están hablando con un profesional.

En noviembre de 2017, me encontré con un anuncio que buscaba «gente con buenas habilidades de Tinder» para un trabajo como «Asistente Virtual de Citas». Al principio pensé que era una broma, pero completé su formulario en línea por pura fascinación. Recibí una llamada tres días después.

Aparentemente, los escritores profesionales son buenos «asistentes de citas en línea» a fin de cuentas saben cómo seducir a extraños con la escritura. Pero el entrevistador parecía tan interesado en mi flexibilidad ética como en los detalles periodísticos de mi currículum. ¿Podría trabajar en una «zona gris moral»? ¿Me sentiría cómodo clasificando las fotografías de mis clientes? ¿Estaba saliendo con alguien en este momento?

Aprendí que hay dos tipos principales de escritores en la compañía: «Escritores de perfiles», que crean perfiles seductores basados en datos que nuestros clientes han proporcionado sobre sí mismos, y «Cerradores», que se conectan a las cuentas de citas de los clientes al menos dos veces al día para responder a los mensajes de coincidencias.

Por un lado están los «Matchmakers» que de una manera casi automática y empleando frases de una base de datos logran captar la atención y el «Match» de decenas de personas y tras ellos llegan los «Closers» para conseguir la cita o el número de teléfono mediante una conversación más personal. Los Matchmakers también se dedican a clasificar las fotos de sus clientes para ordenarlos según su atractivo.

La empresa cobra entre 495$ y 1.695$ a cada cliente, en su mayoría varones de 28 a 52 años ricos en dinero pero pobres en tiempo.

Tal y como cuenta el manual del empleado «Hemos descubierto que una porción sorprendentemente grande del proceso de citas en línea puede ser sistematizada en lo que es esencialmente trabajo de oficina»

Quien sabe si este trabajo también será sustituido por un sistema de Inteligencia Artificial que ligue mucho por nosotros… Te queremos, Siri.