En Madrid se celebran unas 4.000 manifestaciones al año y de entre todas, la que ha ocurrido este fin de semana es una de las que más me ha sorprendido: La vigésima edición de la marcha mundial por la legalización de la marihuana.

El olor a marihuana acompañó la marcha durante todo el recorrido. Un autobús amarillo con el lema de la protesta guiaba a los presentes. Sobré él, DJs que actuaron de manera gratuita, ayudaron a prender la mecha de una protesta que asemejaba más a un festival. No faltaron los porros lanzados desde el autobús a los que avanzaban más cerca de él, ante la atenta mirada de los policías, que se limitaron a mantener el orden y que no requisaron la marihuana que los manifestantes consumieron durante todo el recorrido.

Según The Economist en España el 9.6% de la población adulta son consumidores de esta sustancia, así que no se trata de un asunto minoritario ni de un problema menor, es algo que al menos debería estudiarse y debatirse. ¿Qué ocurriría si de repente se legalizase un mercado ilegal como el de la Marihuana? ¿Qué consecuencias económicas tendría?

Este escenario creo que sería un buen ejercicio para conocer como funciona la economía, qué cambios hay en la oferta en la demanda, así como en el precio y los costes. Afortunadamente no es necesario que elaboremos muchas hipótesis ya que esto ha ocurrido en un país con una economía parecida a la nuestra, EEUU, concretamente en el estado de Washington en donde hace dos años permitieron la producción y venta de marihuana para uso recreativo.

Todavía es temprano para conocer sus efectos sobre la salud y la sociedad pero sí podemos sacar conclusiones sobre sus efectos económicos y es que el precio de la María está cayendo en picado, alrededor de un 2% mensual y las previsiones señalan que en los próximos años seguirá a ese ritmo cayendo entorno a un 25% anual. A muchos les ha sorprendido este descenso ya que se está montando toda una industria al rededor de cannabis, incluso un exdirectivo de Microsot tenía planificado montar el «Starbucks de la marihuana»

El tamaño estimado del mercado estadounidense una vez que se legalice plenamente con las regulaciones existentes en el país creemos que será de unos 200.000 millones de dólares, mientras que el mercado mundial estaría por encima del medio billón de dólares

La razón de la caída de precios hay que buscarla principalmente en los costes añadidos que tenía la prohibición. Trabajar de forma encubierta requiere de unos mayores salarios para compensar los riesgos legales, incremento en los gastos de distribución (es más caro un camello que un mensajero…) así como la pérdida de una parte del producto en disputas que no pueden ser resueltas en los tribunales.

No obstante la legalización también tiene unos costes añadidos para lo productores como son la publicidad y los impuestos, no obstante se benefician de economías de escala y un marco legal regulado.

De momento todas las partes involucradas han salido beneficiadas. Los consumidores tienen un acceso más fácil y barato a un producto con garantías sanitarias. Los productores están creando una industria donde antes había menudeo y el gobierno obtiene ingresos mediante impuestos, además de dedicar menos gastos policiales a la persecución de narcotraficantes.

Sobre este tema ya hablamos por aquí hace 7 años y os rescato una entrevista que se mencionó entonces a Milton Friedman

Paige: Ocupémonos en primer lugar del asunto de la legalización de las drogas. ¿En qué piensa que mejoraría América bajo ese sistema?

Friedman: Pienso que América tendría la mitad de prisiones, la mitad de reclusos, diez mil homicidios menos al año, barrios urbanos en los que habría una oportunidad para gente pobre que viviría sin temer por sus vidas, ciudadanos que podrían ser respetables que son ahora adictos no convirtiéndose en criminales para obtener su droga, pudiendo obtenerlas con garantías de calidad. Ya sabe, ahora ocurre lo mismo que bajo la prohibición del alcohol.

Bajo la prohibición del alcohol, las muertes por envenenamiento alcohólico, por cosas que se mezclaban con el alcohol de contrabando, aumentaron bruscamente. Igualmente, bajo la prohibición de las drogas han aumentado las muertes por sobredosis, por adulteración o por sustancias adulteradas.

Como hemos comentado al principio, es pronto para conocer sus implicaciones sociales y sanitarias pero de momento, en lo económico, parece que todo son ventajas.