La situación política española más de 3 meses después del 20D parece que va a derivar en nuevas elecciones y las encuestas que se hacen sobre sus posibles resultados dibujan un panorama de inestabilidad en España para la mayor parte de 2016. Se publica mucho, entre economistas y opinadores varios, sobre si todo esto está afectando a la economía pero los datos son que, a día de hoy, España sigue creciendo más que sus vecinos y que si el crecimiento se ha ralentizado algo puede ser motivado más por tendencias europeas y globales que por lo que ocurra en España. Parece claro que los principales actores económicos tienen más miedo –con razón o sin ella- a la entrada de Podemos en el gobierno que a que siga un gobierno interino del PP varios meses más y si los sondeos sobre los resultados de una posible nueva convocatoria electoral alejan esa posibilidad, no parece que esa “preocupación” influya más que problemas actuales como el débil contexto económico internacional. En mi opinión, el dinero especulativo es muy cobarde pero el dinero inversor no se mueve tan rápido ni tiene tanto miedo. La mejor prueba de ello es que hace años que hay una creciente posibilidad de una declaración unilateral de independencia en Cataluña –que parece claro supondría un fuerte shock económico al menos en el corto plazo- y no por eso la economía catalana ha dejado de crecer a un ritmo superior a la media, incluso en 2015 en el que hubo demasiado tiempo –como le ocurre ahora a España- un gobierno en funciones.

El análisis de los principales sondeos sobre intención de voto parece influir en la actitud de los partidos políticos:

Así pues, si como parece hay nuevas elecciones, el que el resultado sea similar al del 20D puede depender mucho de lo que haga IU porque a día de hoy en número de votos en España gana la izquierda –si incluimos al PSOE en ella- pero entre lo injusta de nuestra ley electoral y lo dividida que está, el resultado no está nada claro. De hecho, si yo fuera Sánchez y desde un punto de vista de posibilidades reales de llegar al poder, haría lo que fuera por intentar convencer a IU de presentarse junto a ellos el 26J porque si IU lo hace junto a Podemos podría incluso quedar el PSOE por detrás en votos. Por último, los partidos nacionalistas creo estarían a favor de un gobierno de izquierdas porque entienden que podrían obtener más de ellos pero los más independentistas creo que están disfrutando de la perspectiva de un gobierno débil en Madrid, sea del color que sea.

Pero repito, al final todo esto, según los datos, apenas está influyendo en la economía y los mercados financieros, si tenemos en cuenta que otros países cercanos están sufriendo una ralentización del crecimiento y un comportamiento bursátil y de la prima de riesgo similar. De momento, claro. Y en cuanto a los españoles, según el CIS la falta de gobierno nos importa bastante poco:

Y en cuanto a los mercados, abril empezó con fuertes bajadas bursátiles en paralelo a cesiones en el precio del crudo y aunque el miércoles el precio del petróleo recuperó bastante, las bolsas no se apartan del negativo y de nuevo con peor comportamiento de la Eurozona que del resto de bolsas mundiales. ¿Por qué las bolsas de la Eurozona están tan flojas, por qué no aprovechan la fortaleza de Wall Street si tiene a un BCE entregado que no para de aumentar estímulos? La respuesta no está clara pero sin duda el sector que más está lastrando a los índices es el financiero. Todo apunta a que los beneficios de los bancos se van a reducir mucho y que las necesidades de capital van a obligar a nuevas ampliaciones en muchos de ellos. El otro día pregunté a un empleado de un banco con un cargo importante si no tenía miedo de que alguien les opara viendo la baja cotización de sus títulos en la bolsa y me respondió que ahora mismo un banco no es un buen negocio y que ni siquiera por eliminar competencia merece la pena comprar a un rival, que ojalá les oparan porque él personalmente tiene muchas acciones que está deseando vender pero que dudaba mucho que ocurriera. Yo le contesté que los resultados del conjunto del sector no son tan malos como para ser tan pesimistas y me contestó que eso es por otros factores, que lo que es el negocio bancario puro en muchas entidades empezará a ser deficitario este año por culpa de las exigencias de capital de la UE y de los bajos tipos de interés de BCE. Ignoro cuánto de verdad hay en eso pero desde luego cada vez son más los inversores que no quieren acciones bancarias. Y yo me pregunto, dejando de lado la bolsa, ¿puede crecer la economía de esta Eurozona con el sector financiero tan tocado?

Links.