Dice una teoría de la conspiración que los pitufos viven realmente en una sociedad comunista en la que no necesitan dinero y cada uno cuenta con un trabajo asignado. El líder, es el Papá Pitufo con un gorro rojo y un cierto parecido con Marx. Por otro lado Gargamel representa al capitalismo y la codicia.

Como muchas teorías conspiranoicas, ésta tienen su contra-teoría, en este caso que los nuestros pequeños amiguitos viven en una sociedad totalitaria Nazi siendo su enemigo Gargamel, con claros rasgos semitas.

En el caso de la crisis Europea, también tenemos una teoría de la conspiración, en este caso viene de la mano del ex-presidente del banco de Inglaterra, Lord Mervyn King, alguien que en principio está más informado que nosotros, aunque en su contra diremos que es inglés y los ingleses, cuando hablan de Europa suelen perder bastante la cabeza.

Según él, los males económicos de la UE es resultado de las deliberadas decisiones económicas de las élites europeas. En palabras textuales:

En la zona del euro, los países de la periferia no tienen nada en absoluto para compensar la austeridad. Se les está pidiendo simplemente reducir el gasto sin ningún tipo de demanda para compensar. Creo que es un problema grave.

Nunca imaginé que tendríamos en un país industrializado una depresión más profunda que la que Estados Unidos experimentó en el 1930 y eso es lo que ha pasado en Grecia.

Es terrible y ha sucedido casi como un acto deliberado de la política lo que hace que sea aún peor.

Y realmente, si vemos esta gráfica, está en lo cierto, al menos en lo que corresponde a Grecia.

Como contrateoría conspirativa creo que no ha sido un acto político deliberado, que simplemente ha sido una mezcla de inutilidad con falta de valentía. Lamentablemente tanto desde Bruselas como localmente, las decisiones se toman para parchear los problemas, nunca entrando a la raiz del problema porque eso implicaría tomar medidas aún más impopulares que a largo plazo serían efectivas pero a corto tendrían un coste político inadmisible.

Los bancos centrales son un buen ejemplo de ello, han optado por la medida más popular que existe, bajar tipos. Nos gusta porque baja nuestra hipoteca y hace que la bolsa suba. Todos contentos. La experiencia Japonesa nos ha mostrado que eso es un desastre en el largo plazo.

Lo que están haciendo es arreglando los desperfectos de la burbuja inmobiliaria creando una burbuja de bonos que algún día explotará, pero da igual porque le explotará a otro, que a su vez creará otra burbuja, pero esto es como el juego de la cerilla, que al final alguien se tendrá que quemar. Y dolerá.