Hace unos meses hablamos en el blog de bolsa sobre la historia de Jacko, un peculiar inversor con muy buenos resultados.

Jacko era un gorila y su estrategia se basaba en escoger diez plátanos para formar su carter, cada uno de estos plátanos tenía un número que lo vinculaba a un valor de la Bolsa de Amsterdam, ordenados por capitalización bursátil, siendo el valor 1 la empresa de mayor capitalización. A partir de ese momento, cada mes elige un plátano, representativo de los diez valores, que será el valor a vender y de otro monto de sesenta y cinco plátanos, correspondiente a las acciones que no tiene en cartera, elige uno que será el valor de compra que incorporará a la cartera.

Los resultados de está operativa, tan dudosa de criterio, son verdaderamente sorprendentes. Pues bien, de los 15 años que lleva la cartera con dicha operativa, en 13 años ha logrado superar al índice bursátil de  referencia, el AEX index.

Y es que para ser un inversor de éxito basta con ser bueno o tener buena suerte. El problema es que muchas veces pensamos que alguien es bueno por el mero hecho de ser afortunado. Si hay un inversor al que personalmente considero bueno es a Warren Buffet, por un lado es un tipo humilde capaz de reconocer sus errores y por otro ha tenido tal número de inversiones exitosas (su fortuna de fe de ello) que es muy difícil atribuírselas exclusivamente a la suerte.

En el blog salmon, comentaban el otro día una interesante apuesta que Warren (así es como le llamamos los amigos) hizo hace 9 años. Se apostó contra la gestora de hedge funds Protege Partners que al cabo de los siguientes 10 años una inversión en el S&P 500 (así de sencilla) obtendría más rentabilidad que una cartera de cinco fondos de fondos hedge seleccionados por la gestora de hedge funds. Cada concursante aportó 320.000€ que con sus respectivos beneficios irían a la ONG seleccionada por el ganador.

La apuesta de que pensar ¿Podría un simple fondo que replique al SP500 ofrecer mejores resultados que uno gestionado por carísimos profesionales del sector?

¿Cómo va la apuesta?

Ya solo quedan dos años para que acabe la apuesta. Al no ser pública la cesta de fondos de Protégé solo sabemos los resultados año a año, cuando los publican. 2015 ha sido un año bueno para Protégé, su rentabilidad ha sido del 1,7% frente al 1,36% del S&P 500. Esto recuerda también al primer año de la apuesta, cuando la cesta de Protégé cayó «solo» un 24% frente al 37% del S&P 500.

Pero si vemos el acumulado de la apuesta en estos ocho años hay un claro vencedor: Warren Buffet. El S&P 500 ha subido en este tiempo un 65,67% frente al 21,87% de la cesta de Protégé. Parece complicado que en dos años logren remontar…

Muchos son los factores que juegan aquí y en 10 años cualquier pequeño error se multiplica. Un factor que muchas veces pasa desapercibido son las comisiones de gestión de los fondos, si está replicado al SP 500 son prácticamente nulas, pero para un hedge fund gestionado por algún renombrado inversor, pueden superar el 2% anual.

Hace un par de años en Funds people se hicieron eco de los consejos de Warren Buffett a su mujer sobre cómo invertir su legado:

En concreto, le recomienda que invierta el 10% del efectivo que herede en deuda de corta duración y el otro 90% en un ETF que replique el S&P 500.

El gurú considera que los retornos que puede conseguir este producto serían superiores a los de muchos inversores (institucionales o individuales) que hayan pagado por hacer ese trabajo a gestores que cobran altas comisiones. El punto de vista de Buffett es que los fondos cotizados, al cobrar unas comisiones más bajas, son más adecuados para los inversores no profesionales porque estos no deberían centrarse tanto en la selección de valores ganadores sino en invertir en una cesta de acciones que pueden funcionar bien de forma agregada.

Por tanto, en una época en la que los tipos de interés están en negativo y el banco te va a cobrar por tener tu dinero (siempre se inventarán comisiones para enmascarar los tipos negativos) muchos optarán por meter sus ahorros en fondos de inversión. Y tienes tres opciones, una replicar a un índice, otra invertir en un fondo reputadísimo y carísimo y por último hacer como el gorila Jacko. De las tres opciones ya hemos visto cual es la peor.