Un año más, presento mis gráficos del Euribor, ese índice que cuando empecé a escribir aquí (finales de 2008) todos odiabais y ahora estáis deseando que no sustituyan por otro. Un índice que desde que quebró L.B. es algo teórico ya que el interbancario en la Eurozona sigue muerto y no hay cruces en el periodo de doce meses porque, aparte de los derivados, las operaciones de crédito entre bancos a ese plazo no existen. Ese aspecto teórico de una media que surge de un panel de precios elaborado por los propios bancos me lleva a sospechar que nunca veremos tipos negativos pero seguro no se puede estar, especialmente si hay una recaída de la crisis o aumenta la deflación en la Eurozona. Al fin y al cabo, todos los periodos están en negativo salvo el anual.

Muchos hipotecados españoles a tipo variable sin suelo siguen pendientes de él y conocen su evolución pero cada año yo elaboro 2 gráficos “distintos”, uno que crea una media anual del Euribor (sumando la media de los 12 meses de cada año desde que el Euribor existe) y otro elaborando una media de cada uno de los meses para así conocer las diferencias entre los que referencian su hipoteca en un mes o en otro:

 

La conclusión muy obvia: estamos en niveles excepcionalmente bajos (la media de este año es 0,169%) y hasta ahora, sin ningún motivo aparente, pagan menos los que abonan su hipoteca referenciada a la media mensual de diciembre y pagan más los de julio, destacando la gran diferencia existente entre el último y el primer mes del año.

En cuanto a la actualidad política post-electoral, supongo que ya estamos todos un poco hartos del tema. Sólo me gustaría insistir en lo injusta de nuestra ley electoral (a mi juicio por culpa de no hacer una circunscripción única que lleva a que un escaño del PP cueste 8 veces menos votos que uno de IU) y sorprenderme del gran resultado de Podemos que, si hubiera conseguido aglutinar a IU y a sus más de 900 mil votantes, hubiera superado en votos al PSOE y hubiera tenido entre 10 y 15 escaños más. Cierto que es una coalición de varias fuerzas pero teniendo sólo dos años y habiendo variado tantas veces su programa, ha conseguido aglutinar a casi todo el voto de protesta contra el actual sistema, ¡conozco incluso a gente con carnet de otro partido que les ha votado! Es un éxito enorme y muestra lo mal que está realmente la situación en España porque no me creo que de repente millones de españoles estén a favor de su programa (caso de que lo conocieran, que conozco andaluces que los han votado sin saber que querían hacer un referéndum en Cataluña por ejemplo), sino que millones de españoles han querido castigar a las fuerzas políticas tradicionales y les ha parecido que un voto a Podemos era la mejor manera de hacerlo. Personalmente espero que los demás tomen nota porque simpatizo con medidas que propone Podemos pero yo sí me he leído su programa económico y a pesar de haber eliminado muchas de las barrabasadas de hace año y medio cuando las Europeas, no me gustaría que lo pudieran aplicar alguna vez.

Esa inestabilidad política en España no ha tenido demasiada repercusión en los mercados en el final de año, quizás por la estacionalidad favorable. Lo raro no es que el Ibex no se desplomara, es que ni siquiera contagió al resto de bolsas eurozoneras ni al valor del €. Y creo que es un error, una España sin gobierno puede ir bien por inercia en el corto plazo pero una España sin perspectivas de gobierno puede retraer muchas inversiones. Nuestro país es el segundo del mundo en deuda externa (pública y privada), el capital foráneo es vital para la economía, para el Ibex y aunque gracias a BCE la deuda puede seguir colocándose, el coste para financiarnos puede ser mayor. Para colmo, esto ocurre en enero que es el mes por antonomasia en el que más flujos de dinero se mueven en el mundo y lo que no entre estas semanas podría marcar todo el año. Por otra parte, España no es Grecia, su tamaño y su importancia económica nos convierten en un riesgo sistémico para toda la Eurozona.

El año en los mercados se ha iniciado fijándose en China, que empezó con fuertes caídas la primera sesión anual, y el miedo a una conflicto entre chiíes y suníes, o entre Irán y Arabia Saudí que utilizan la religión como excusa para distraer y justificar una situación económica muy dura debido al bajo precio del crudo. Es increíble, sobre todo en el caso de Arabia Saudí, la pésima gestión que se ha hecho de todas estas décadas de grandes ingresos y la falta de previsión de sus gobernantes. No deberíamos descartar que busquen un conflicto bélico directo (indirectamente están en ellos desde siempre) pero tampoco que se esté exagerando todo esto para intentar elevar el precio del petróleo, algo que todo Oriente Medio –y algunos más- verían con muy buenos ojos y que de momento no consgiuen. Como comenté el lunes, este mal comienzo bursátil del año –y de las materias primas, especialmente del crudo- no me sorprende pero los primeros días de enero son periodos de entrada de flujos de capital y veo complicado que esto empeore más la siguiente semana. En cualquier caso, mi consejo es esperar.

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