Año complicado para hacer predicciones debido a los numerosos riesgos que pueden torcer el planteamiento general. Es decir, como todos. Por eso es tan absurda la profesión de profeta pero bueno, una vez al año no hace daño. Mi idea es que 2016, al contrario de los últimos, va a ser un año de menos a más. Mi escenario es que el primer trimestre, al contrario del de 2015, va a ser bastante duro para la economía y los mercados y que a partir de ahí, mejorará todo.

Los EUA creo irán algo peor –el inicio del ciclo de subida de tipos ha sido prematuro a mi juicio- pero la Eurozona en mi opinión mejorará bastante según avance el año. Pienso que el influjo de la QE del BCE que ha provocado un € más barato, el aumento del crédito bancario, la reducción del coste de financiación de estados y empresas y el fin de la deflación (ayudada por mi perspectiva del fin de las caídas del precio de las materias primas en la primera mitad de 2016), será positivo. Y aunque hay muchos riesgos políticos (empezando por la península ibérica, con gobiernos débiles y retos importantes) y geopolíticos (Ucrania, terrorismo, Siria etc.) la economía acabará ganando más y más tracción según pasen los meses. Toda mejora provocada por la política monetaria debe ir acompañada por buenas decisiones políticas, si no es así su efecto será cortoplacista y contraproducente aunque esas consecuencias negativas no las espero hasta 2017, año que veo muy negro en la bola de cristal a día de hoy. Los emergentes pasarán una muy mala primera parte de 2016 porque continuará la fortaleza del $ y la caída de las materias primas y la reversión de ambas tendencias cambiará la suya durante el año si bien no lo suficiente como para que por ejemplo Rusia y Brasil salgan de su crisis ni para que China no siga moderando su crecimiento. En España gracias en parte a la mala situación geopolítica exterior, el turismo seguirá creciendo y será nuestro gran aliado pero no creo sea bastante para mantener el crecimiento de 2015, más si tenemos en cuenta la necesidad de realizar nuevos ajustes presupuestarios Dejemos lo general para ir a lo concreto:

Bolsa: Aunque me temo que el primer trimestre será negativo, creo que en balance será un año de subidas en las grandes bolsas eurozoneras pero no en las norteamericanas en las que además sufrirán recortes las grandes tecnológicas, claramente hinchadas de precio. Con una inflación tan baja cualquier rentabilidad, aunque moderada, puede ser, en neto, bastante decente. No será fácil que las bolsas europeas suban si baja Wall Street pero posible es… Es mucha tentación para los ahorradores el querer asumir más riesgos ante la falta de rentabilidad de los depósitos y un mercado de bonos con rentabilidades ridículas debido a la competencia del BCE. En cuanto al Ibex el tema político interno –no sólo por el resultado electoral, también por Cataluña- y el de Portugal más la recesión brasileña nos puede perjudicar bastante respecto a nuestros vecinos por lo que prefiero otros mercados como el francés, al menos de momento. Me fijaría para invertir, hacia el final del primer trimestre, en valores relacionados con las materias primas y que han sido muy castigados en 2015 (en España por ejemplo Arcelor o incluso Repsol). Cuidado con el sector bancario, los beneficios irán a la baja y si bien las probables fusiones pueden ayudar a valores pequeños y medianos su influencia será la contraria en los más grandes (posibles compradores).

Dólar: Alcista, aunque puede reaccione a la baja hacia final de año cuando la FED desista de seguir subiendo los tipos. Pero en la actualidad, con el € presionado por la acción del BCE y con Japón acelerando la expansión de su política monetaria y debilitando con ello al yen, el $ tiene todas las excusas para seguir fuerte. Por el contrario, el € seguirá débil aparte de por los argumentos ya comentados, porque el especulador que esté largo de € pierde dinero cada día que pasa en intereses que sí podría obtener en otras monedas –carry trade- sin los tipos de interés en negativo en el corto plazo.

Crudo:  Alcista. Algo de rebote debe haber tras el exagerado desplome de 2014 y 2015. Lo mismo le pasará en general a todas las materias primas, creo el movimiento ha sido excesivo pero seguirán a la baja algunas semanas más, condicionadas también por la fortaleza del $.

Tipos de interés oficiales: Lateral-alcista. Por un lado los de BCE y Japón más no creo que puedan bajar pero por otro los EUA y Reino Unido subirán sus tipos de intervención. Es difícil que eso no influya en los tipos de interés a corto de la Eurozona pero si BCE sigue inyectando liquidez seguiremos con el Euribor a un año en niveles cercanos al 0% al menos la primera parte del año.

Tipos de interés de la deuda: Alcista en Reino Unido y los EUA, lateral en la Eurozona. Lateral porque Alemania seguirá emitiendo en negativo pero España y Portugal pueden tener aumentos de la prima. Además, según mi escenario, aumentará el IPC en la segunda parte del año y eso empujará al alza la rentabilidad de los bonos.

Precios: Subirán respecto a 2015. Se dirá adiós a la deflación.

P.I.B.: Pienso el crecimiento global será menor al de 2015 porque China y los EUA crecerán menos y pesan más, aunque pienso en la Eurozona sí creceremos más (no así en España).

Vivienda: En USA creo habrá un parón en la recuperación de precios debido al encarecimiento de las hipotecas pero en España seguirán subiendo los precios poco a poco.

Desempleo: Levemente bajista la tasa en España porque me temo que el tema político frenará la tendencia del último año aunque sí pienso que bajará algo más que en 2015 el paro en la Eurozona. En los EUA podría dejar de caer la tasa tras bajar tanto en tan pocos años.

En resumen, soy moderamente optimista respecto a la Eurozona en 2016, menos respecto a Japón, los EUA y China y aunque creo que España tendrá peores cifras que en 2015, seguiremos mejorando gracias sobre todo al contexto internacional más próximo. Le tengo mucho miedo a 2017 cuando las empresas y los estados, acostumbrados durante tanto tiempo a unos costes bajísimos de materias primas y de transporte, y a unos tipos de deuda muy reducidos, tengan que asumir la temporalidad y artificialidad de todo eso y padecer la tendencia contraria. Mi esperanza es que se vayan preparando durante los próximos meses pero…