Usual Suspects es el título de una película norteamericana de 1994 que, aunque en su desarrollo se vuelve más compleja, parte de una idea sencilla: si reúnes a un grupo de delincuentes por separado, te arriesgas a que planeen un golpe todos juntos. Algo así nos pasó a un grupo de tuiteros, famosos por discutir de muchos temas y tener problemas para ello por el dichoso límite de los 140 caracteres: que acabamos formando un chat entre nosotros puesto que los mensajes directos en twitter no tienen dicho límite. Y nos juntamos para hablar básicamente de economía pero… la cosa se lio y empezamos a ser más ambiciosos llegando incluso a montar un twitter propio: https://twitter.com/EcoUsualSuspect.

En principio tan sólo queríamos compartir datos y si acaso alguna que otra opinión derivada de nuestras conversaciones (por no decir discusiones) internas pero a eso se ha sumado un objetivo propio de un servicio de estudios profesional y es establecer un modelo propio para calcular el movimiento del PIB español. No se trata de profetizar sino de, partiendo de los datos que se van conociendo (la mayoría mensuales), extraer una cifra de evolución trimestral. Eso implica que las “previsiones” no pueden mantenerse fijas en el tiempo y ni siquiera nos preocupa demasiado acertar –aún- si no probar si el modelo que usamos es bueno. Por ejemplo, el sistema nos decía que el PIB español del tercer trimestre sería del 0.8% y parece que hemos ido bien. El del cuarto nos sale 0.74% pero presuponiendo que la actividad económica de estas fechas seguirá tan fuerte como vimos durante el puente de la constitución, pensamos que diciembre sumará alguna décima de más y también saldrá +0.8%.

No obstante, la lección que más cuesta aprender es sustraer las opiniones de los datos para intentar hacer interpretaciones lo más objetivas posibles. Qué difícil es hacer análisis serios teniendo en cuenta todas las variables. Y no sólo por lo difícil que es ser imparcial, también porque los humanos no somos robots pre-programados y lo que ha sido válido durante mucho tiempo puede dejar de serlo. Un ejemplo muy cercano es el famoso Black Friday, en los EUA llevan tantos años con ello que es un factor que se incluye en todos los análisis correspondientes al mes de noviembre y al último trimestre dada su importancia. Si de repente esa costumbre de gastar tanto en una fecha concreta de finales de noviembre se traslada a España –y este año parece que está pasando- es una variable nueva que tener en cuenta a la hora de hacer números. Esto pasa muy a menudo (el caso más habitual es con el dato de empleo del primer y segundo trimestre y de marzo y abril que depende mucho de si la Semana Santa cae en un mes o en otro), de ahí la necesidad de ofrecer datos desestacionalizados aunque la mayoría los use como arma arrojadiza (si quiere criticar o alabar la labor del gobierno le dará mayor o menor importancia a esta cifra según sea peor o mejor que la del mes).

Todos somos españoles (si bien tenemos un independentista catalán que sospecho que preferiría no serlo) aunque tenemos al menos tres residentes en el extranjero que no viven ni en Europa y aunque en el grupo predominan los economistas charlamos de más temas. Sin embargo, como a la mayoría, nos preocupa el futuro y aunque no dispongamos aún de datos sobre los que trabajar, hay un preocupante consenso sobre la economía española en 2016: el primer trimestre será malo porque se pasará el efecto “benéfico” de las elecciones, harán falta ajustes nuevos para cumplir los compromisos del déficit cuya cifra de 2015 sólo se salvará con maquillajes –estatales y autonómicos- y consecuentemente dificultará el dato de 2016. En esta imagen de Andalucía se puede observar cómo por las elecciones se disparó el empleo público y tras ellas se perdió. Es un ejemplo gráfico de lo que puede pasar en toda España (en el tercer trimestre 4 de cada 10 empleos creados en el país fueron en el sector público) tras las elecciones:

Con todo lo más triste de las previsiones económicas para España es que según la Comisión Europea, que a pesar de reducir en alguna décima los datos del gobierno no deja de ser optimista respecto al crecimiento español, la tasa de paro mejorará hasta el 19%… ¡en 2017! Es decir, que si todo va bien en dos años aún será más del doble que 10 años atrás. Y es que los milagros no existen aunque en esta campaña la mayoría de los políticos nos hayan querido convencer de lo contrario. Costará que la mayoría note el fin de la crisis por mucho que nos hayan vendido estos días un mundo feliz para los próximos 4 años. Por cierto, ¡feliz legislatura! Esperemos que sea mejor que la anterior pero peor que la siguiente. Y que podamos comentarlas, claro.