Quizás porque es el que menos ha gobernado de los tres, IU me parece que es el partido más coherente dentro de los tradicionales y del que sus votantes más saben lo que pueden esperar. No es el caso del PSOE que fue capaz de defender a partir de mayo de 2010 una política contraria a la que habían venido ejecutando los dos años anteriores y no morirse de vergüenza ni del PP que pasó en menos de dos años de manifestarse contra una subida del IVA a aumentar aún más dicho impuesto por poner dos ejemplos de muchos. Sin embargo, estos días IU ha caído en el terreno de la incoherencia tan conocido por PPSOE. Por un lado está su posición contra el cambio climático y a favor de la reducción del uso de combustibles fósiles a propósito de la Conferencia del Clima… cuando no hace mucho se manifestaron a favor de mantener abierta a costa de caras subvenciones una industria ineficiente y muy contaminante como la del carbón español, ¿Cómo se come eso? Y de paso, ¿cómo se come que en España el gobierne esté subvencionando una actividad como la minería del carbón a la par que retira los fondos destinados a las renovables cuando además se había comprometido a ello? De hecho, varias empresas ya han iniciado acciones legales y es un factor clave en el desastre de Abengoa, caso en el que a mi juicio IU también ha cometido otra contradicción flagrante.

El candidato de IU que tan crítico fue con los rescates de las cajas de ahorros, pidió rescatar a Abengoa con dinero público con la excusa de preservar los 7 mil empleos que tiene en España. Lo de los empleos tiene poco sentido teniendo en cuenta que en el sector financiero se han perdido muchos más incluso con ayudas pero vayamos al meollo de la cuestión: ¿debe el estado usar el dinero de todos para salvar una empresa que no funciona? Por supuesto mi postura es no, y así lo vengo diciendo desde 2008 incluyendo en ese apartado a las entidades financieras. Sin embargo, a pesar de mi oposición, encuentro algo menos de sinsentido en rescatar con dinero público una caja de ahorros que una empresa privada. Por tres razones:

Por todo esto pienso que aunque en mi opinión no hay que rescatar a ningún negocio que vaya mal, es mucho peor rescatar a una empresa privada que a una caja de ahorros y me ha decepcionado mucho la falta de coherencia que ha demostrado IU en este caso. Por otra parte, creo que se ha exagerado mucho con este tema, estoy convencido que Abengoa no quebrará ni se perderán todos los puestos de trabajo. Es una empresa demasiado endeudada, demasiado dependiente de las subvenciones y claramente mal gestionada pero que está en un sector con futuro (no es Martinsa Fadesa por ejemplo) y tiene su valor. Estoy seguro que los accionistas perderán dinero –ya está pasando, aunque no tanto como se temía hace unos días-, habrá una quita de deuda que asumirán los acreedores y alguna ayuda pública habrá (¡cómo no!) además de una reestructuración (no sólo despidos, también venta de filiales) que provocará algunos recortes de personal pero ni desaparecerá ni será necesaria una nacionalización que a lo único que conduciría es a que todos paguemos por sus deudas cuando son los que han confiado en Abengoa y por desgracia se han equivocado, los que deben asumir su error.

En cuanto a la actualidad de los mercados, aunque a mi me parece importante que Puerto Rico –casi en quiebra- pida ayuda a los Estados Unidos y éste de momento se la niegue y a la FED ni se le pase por la cabeza comprar su deuda (menudo contraste con los rescates soberanos de la Eurozona) o que Brasil ahonde en su crisis o que el yuanvaya a pasar, a partir de octubre de 2016, de no pertenecer a la cesta de divisas del FMI a tener más peso en ella que el yen y la libra, lo cierto es que la semana ha estado dominada por lo que BCE decidió hacer ayer. Él ha sido el protagonista clave en el comienzo del mes cuyo cierre bursátil más importa ya que coincide con el ejercicio anual. La esperanza en sus medidas mantuvo el tono alcista en la bolsa y bajista en el € hasta ayer que, como suele ocurrir, se produjo el efecto contrario una vez que se confirmaron las expectativas (mayor tipo de castigo a los bancos que depositan su exceso de liquidez en BCE, más activos comprables y mayor duración de la QE). Tras tanta volatilidad ahora toca ver si realmente estaba todo descontado –será interesante ver el euribor anual de este viernes- y sobre todo si empieza a pesar la próxima reunión de la FED que se supone –yo creo que no y que será un error si lo hace- hará lo contrario: subir tipos y endurecer con ello su política monetaria. Puede que sea clave el dato de paro mensual que se publica hoy. Mientras, las materias primas siguen  cayendo no haciendo caso a los deseos de más inflación de los bancos centrales. Y como imagen, calcadas las caídas porcentuales de las primas de riesgo de los periféricos desde 2012 lo que demuestra que es fruto más de la labor de BCE que de los diferentes gobiernos:

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