Encuentro más valor en los datos que en las opiniones siempre y cuando entienda los datos, claro. Prefiero las conclusiones de un matemático que una fórmula que no entiendo por ejemplo. Sin embargo, quizás porque a todos –o a muchos- nos es difícil reconocer que desconocemos de algo, tendemos a sacar conclusiones sin conocer todos los detalles. Y a veces sacar del error a quien lo hace, incluso con la mejor intención, cuesta mucho. Es el caso de la noticia de la manipulación del Euribor en la que estuvieron implicados algunos bancos europeos que fueron castigados en 2013. No se sabe aún si la manipulación fue al alza o a la baja o si movió la media mensual ni siquiera se conoce si afectó al periodo de 12 meses pero automáticamente muchos dedujeron que era para fastidiar a los hipotecados españoles y que encareció sus cuotas. Yo sabía –y en la sentencia que los castiga así ha sido reconocido- que esa manipulación era para intentar obtener más beneficios en los días de vencimientos de los Interest Rate Swaps, derivados que mueven un negocio de billones por lo que intentar arañar unas centésimas puede suponer mucho dinero.  ¿Por qué estaba tan seguro? Porque lo he vivido en primera persona, de hecho cuando se empezó a hablar de la manipulación del LIBOR en 2008, yo ya escribí en la antigua web de Cárpatos -ya desaparecida- sobre mi propia experiencia y conté que yo mismo veía en la tesorería del banco donde trabajaba en Londres en 1996 cómo se hacían esas triquiñuelas que, repito, afectaban unas centésimas como mucho a un periodo determinado que solía ser el 3 y el 6 meses, diferencia que luego podía quedarse en nada puesto que era una media de varios bancos. A los bancos condenados les han descubierto una conspiración bastante más grave que eso pero en cualquier caso, su objetivo era el mismo: ganar más dinero con los vencimientos de los IRS por mucho que muchos hipotecados sigan creyendo que el objetivo era encarecerles la hipoteca. Pero repito, nada tiene que ver lo que hicieron Deutsche Bank, Société Générale, Royal Bank of Scotland, JP Morgan, Citigroup y un bróker inglés de 2005 a 2008 con las hipotecas españolas. Y los máximos del Euribor que se vieron en 2008 fueron fruto de la quiebra de Lehman Brothers y de la falta de agilidad de Trichet así como los mínimos actuales se deben al intento desesperado de Draghi por sacar a la €zona de la deflación y el estancamiento económico

Todo esto no quita para que sea evidente que el Euribor cotiza demasiado caro en comparación al exceso de liquidez que hay en el sistema y al tipo oficial de BCE porque así les interesa a los bancos que son los que forman el precio por lo que se hace urgente una reforma radical del índice en la que ellos no participen y es algo que llevo pidiendo años, desde que el interbancario desapareció y el Euribor pasó de ser un tipo de mercado a un tipo teórico. Y si no se hace ahora, dados los enormes diferenciales de las nuevas hipotecas contratadas, cuando los tipos de interés vuelvan a niveles promedio los hipotecados tendrán muchos problemas para afrontar las cuotas.

Otro ejemplo que afecta a economistas y periodistas, es la lectura que algunos hacen de este gráfico que muestra el balance de cada banco central desde 2007 y midiendo su evolución partiendo de un hipotético 100:

Aquí se puede apreciar la política expansiva de los bancos centrales que no sólo bajaron los tipos, además compraron activos aumentando sus balances. Japón es uno de los que menos porque ya había iniciado ese comportamiento hacía 2 décadas pero Suiza, Reino Unido y los EUA multiplicaron por 5 su balance. La €zona ha ido a otro ritmo quizás por problemas políticos pero a partir de 2012 se nota un crecimiento sobre todo por las LTRO, préstamos de fondos a la banca a largo plazo, y a las compras de deuda soberana. Hasta aquí la lectura es clara para todos pero claro, algunos han visto el descenso del balance de BCE desde 2013 y ya achacan a eso la actual fragilidad de la economía €zonera echando la culpa al BCE de no estar comprometido. ¡A BCE que es la única institución supranacional europea que funciona y hace algo porque la €zona no se rompa y que últimamente en cada reunión anuncia nuevas medidas a cual más arriesgada!

Pues bien, no veo qué relación puede haber entre los problemas económicos de la €zona y ese gráfico ya que está claro que nuestro problema no es la falta de liquidez del sistema financiero. Pero aunque la hubiera, vuelve a ser una conclusión errónea por no preguntarse el por qué de ese descenso y achacárselo al BCE cuando no es así. BCE lleva reduciendo su balance hace casi dos años porque los bancos han devuelto anticipadamente gran parte del dinero que tomaron prestado en las LTRO de finales de 2011 y comienzos de 2012 y no porque BCE no tenga intención de incrementar su balance. De hecho, como comenté hace algunos viernes, el mes pasado ofreció 400 mil millones de € a los bancos y éstos sólo han querido 82 mil. ¿Qué culpa tiene BCE? Ninguna, si los bancos no quieren más dinero porque no saben qué hacer con él, el responsable son los bancos o los gobiernos que no consiguen infundir confianza en la economía como para que aquellos se decidan a prestar. Tomemos el ejemplo de España: la morosidad real es altísima, 1 de cada 6 créditos de la banca está en mora y las entidades financieras no quieren arriesgarse más. Comprensible o no su actitud, son ellos los que han provocado la bajada del balance del BCE, no el BCE. Y Draghi la semana pasada anunció que compraría unos papeles respaldados por unos activos de esos que no recomendarías comprar ni a tu peor enemigo, ¿va a dar la banca más créditos o le va a colocar a BCE los “cromos” que ya tiene y con ese dinero baratito va a comprar deuda soberana? Y si hace eso, ¿quién tiene la culpa? Los políticos que son los que deciden qué papel tiene BCE y qué poder tienen los bancos.

Estos dos ejemplos nos muestran que no vale sólo con los datos, a veces hay que conocer el detalle un poquito más antes de formarse una opinión. Todos nos equivocamos, todos alguna vez sacamos alguna conclusión precipitada –yo el primero- pero empecinarse en el error parece el deporte nacional. En el tema de una posible Cataluña independiente es, quizás fruto de la pasión de unos y otros, donde más lo veo últimamente pero como no quiero entrar en más polémicas, voy a cambiar de tercio y hacerme dos preguntas sobre la actualidad de los mercados financieros: