A veces una imagen vale más que mil palabras y creo que esta explica bastante bien la evolución de la economía española los últimos años:

Afortunadamente para los que nos dedicamos a escribir, las imágenes suelen necesitar de las palabras para entenderse un poco mejor. Lo que se ve es la importancia de cada sector económico en el PIB del país arriba y en el empleo abajo, en diferentes fechas. Se ve una clara evolución descendente en agricultura, pesca, industria… que no tiene que ver con la actual crisis. En cuanto a la construcción sí que la actual recesión ha roto la tendencia alcista y destaca mucho la pérdida de asalariados de 2005 a finales de 2013. Por el contrario, el sector servicios ha acelerado su peso los últimos años especialmente en el empleo. Varios apuntes:

La calidad del empleo es clave porque cada vez hay menos gente trabajando y por lo tanto cada vez hay menos aportando y más recibiendo del erario. Está claro que es un problema demográfico: vivimos más tiempo y tenemos menos hijos. Esto amenaza claramente las finanzas públicas porque obliga a los pocos que trabajan a aportar más sólo para mantener lo que ya se tiene. Pero lo grave es que lo que hoy se tiene se ha pagado en gran parte con deudas cuyos intereses hay que pagar y cuyo volumen total es tan grande que hay que intentar frenar su ascenso luego el recurso de la deuda ha sido tan sobre-utilizado que ya no es posible exprimirlo más. Hemos gastado demasiados recursos del futuro ya.

Se dice que el problema del paro es el más grave de España pero a mi juicio el más importante es el de la pequeña parte de la población que tiene empleo. Actualmente sólo el 35% de la población trabaja lo que quiere decir que por cada español que está empleado hay casi 2 que no (niños, ancianos, parados…) y la tendencia es clara a pesar del último repunte propiciado por la emigración. Así pues, el dato de paro es parcial y mucho menos importante que el de empleados y sobre todo, el de empleados respecto a la fuerza laboral y a la población total. Si a eso añadimos que los empleos están peor pagados y los puestos son menos estables, es difícil que aumente el consumo de alguien que cada vez tiene menos renta disponible porque además debe pagar más impuestos debido al endeudamiento de las administraciones públicas.

La gran pregunta es: ¿podrá ese 35% de la población española que trabaja mantener el estado del bienestar y pagar las deudas cuando nuestros gobiernos siguen gastando año tras año más de lo que ingresan o habrá que hacer cambios radicales?