Gracias a los bajos tipos de interés a los que ha podido colocar su deuda, España se ha ahorrado 8700 millones en intereses en 2013. Esto ha provocado que la necesidad de ajustes se redujera y por ejemplo estas navidades los empleados públicos sí hayan podido cobrar sus pagas extras frenando el desplome del consumo interno y ayudando a propiciar un aumento de la contratación temporal. Muchas grandes empresas también se han financiado mejor y otras por fin han encontrado refinanciación en un proceso que nace de la abundante liquidez global y de la búsqueda de inversiones rentables que aumenta el apetito por el riesgo (de hecho, los bonos basura están en rentabilidades mínimas históricas). Eso mismo, con la especial participación de fondos foráneos, ha ayudado a la bolsa a subir. También han mejorado los resultados bancarios, entidades con sus carteras repletas de deuda y de acciones y que por lo tanto también pagarán, al igual que todos los nacionales que han obtenido plusvalías en los mercados financieros, más impuestos…

Muy resumidamente, el párrafo anterior explica la mejora en algunas cifras macro de los últimos tiempos. ¿El responsable? Por supuesto, BCE. Este mismo proceso está ocurriendo en diferentes países de la periferia de la €zona: el apoyo a la deuda soberana de nuestro banco central y su política de tipos de interés ultrabajos está obteniendo, muy lentamente (recordemos que aún Grecia está en máximos históricos de paro o que España cerrará 2013 con una caída del PIB superior al 1%), resultados. En el caso español, la fortaleza y competitividad de nuestra industria turística ayudada por los problemas en otros países y el emprendimiento de nuestras empresas exportadoras han aportado un plus. Aquí el gobierno ha pintado poco, su gestión económica para mi sigue mereciendo el suspenso: no es España la que está de moda, es España, Italia, Portugal, Grecia e Irlanda que están teniendo un repunte similar propiciado por BCE. Eliminado por éste el riesgo de que volvieran a sus monedas nacionales y cualquier inversor foráneo perdiera ¿un 50%? por efecto de la devaluación, todos han ganado mucho atractivo.

El gobierno sube impuestos dificultando la recuperación, tiene una política energética absurda que recorta nuestra competitividad exterior y ayuda a empeorar el consumo interno. No es mérito suyo el rally de Bankia en bolsa ni la suerte de que un banco venezolano haya pagado una cifra desorbitada por NCG a la vez que se compromete a no despedir a nadie pero sí es demérito suyo que aún no esté cerrada la reforma financiera o que la Sareb –creación suya- de momento sea un fracaso ya que no cumple objetivos. El presupuesto de ingresos y gastos sigue desequilibrado a pesar de tantos recortes, lo que han hecho con las pensiones es un parche que no cambia que cada vez empeoren más los números de la Seguridad Social, la reforma laboral aún no ha generado creación de empleo neto tras tanto tiempo y si se crea empleo en 2014 -como parece- será por la mínima reactivación económica pero no hay un solo analista que vea caer la tasa de paro española por debajo del 20% en un futuro cercano. Contra la responsabilidad privada -que está reduciendo sus deudas- las administraciones públicas no dejan de aumentarlas… Y otro problema económico muy grave como es la corrupción no sólo no se soluciona, es que salpica directamente a personas de máxima influencia en el país y que siguen en sus cargos.

Todo esto ayuda a que a la población le cueste detectar en su vida cotidiana las mejoras macro –que parece habrá este año- y sinceramente, no creo las vaya a notar en 2014 pero sí podría pasar en 2015. Del 2014 me importa poco que se suba alguna décima del PIB o se mejore alguna décima la tasa de paro, me preocupa sobre todo que la tendencia a mejorar no cambie según avance el año ya que creo que si conseguimos pasar estos 12 meses sin recaer –lo que no creo sea fácil, hay muchísimos riesgos que no voy a repetir ahora- 2015 será el año en el que la ciudadanía empiece a notar la mejora. Creo el español medio ha pasado ya por varias etapas y la penúltima es la de asumir la bajada de ingresos (por culpa de menores salarios y mayores impuestos) consumiendo menos y disminuyendo los ahorros a la vez que reducía las deudas. Eso se ha traducido en una casi deflación y un estancamiento económico pero si este año como parece el miedo a perder el trabajo –factor psicológico clave- se reduce (si además se crean empleos mejor, claro), el poder adquisitivo familiar deja de menguar y gracias al BCE -y a la burbuja de activos iniciada por la FED- los bancos tienen más margen para empezar a abrir el grifo del crédito –vital en este sistema hambriento de más deuda-, el consumo aumentará y eso pondrá en marcha la máquina del crecimiento y la creación de empleo. Si esto pasa, ahí será cuando la ciudadanía pueda empezar a notar el inicio del final de la crisis. Por supuesto, la calidad del empleo será cada vez peor y será un crecimiento en un sistema económico que lejos de haberse reformado, volverá a conducirnos a una crisis similar o incluso más grave en poco tiempo –si no la importamos antes de otras áreas económicas- pero viniendo de donde venimos, de momento servirá. No es la situación que me gustaría, me hubiera encantado que esta crisis sirviera para transformar esto pero como he perdido la esperanza me tendré que conformar con que nada se tuerza en 2014… lo que ya es mucho confiar.

En cuanto a los mercados esta semana, una sombra se cierne sobre el buen tono de las bolsas ya que parece ser que La Fed se inclina por realizar un nuevo recorte en su plan de compra de bonos en otros 10 mil millones quizás este mismo mes. Y el Ibex ha cambiado algo su aspecto ya que se ha comportado al revés de lo que lo había hecho en la primera quincena siendo de los índices más débiles, bajando incluso el martes cuando el Dax alemán marcó nuevos máximos históricos. Como dije hace 7 días, es normal que el Ibex empiece muy fuerte el año y quizás sólo está corrigiendo algo y por otra parte, es habitual que la semana después del vencimiento del futuro –que fue además al nivel más alto desde mayo 2011- se relaje. Así que aunque de momento no cambia nada, hay que ser prudentes y estar pendientes tanto de la presentación de resultados empresariales como, sobre todo, de lo que haga la FED en su reunión del 29.

Como imagen, os presento esta tabla con los beneficios de la banca española. Como vemos, excepto 2012 -básicamente porque fueron obligados a aumentar provisiones-, a pesar de la mala situación económica de gran parte de sus clientes, los vaivenes de la bolsa y la deuda y la alta morosidad, son una máquina de hacer dinero y han esquivado muy bien la crisis:

Os dejo los comentarios a esto a vosotros…

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