Recientemente hemos conocido la noticia de que el tío del dictador de Corea del Norte había sido condenado a muerte devorado por 120 perros.

El tío del líder norcoreano Kim Jong-un, ejecutado el mes pasado por «traidor a la patria», falleció devorado junto a sus ayudantes por una jauría de más un centenar de perros de caza, según informa un diario oficialista chino con sede en Hong Kong. Hasta el momento solo se sabe oficialmente que Jang Song Thaek murió el pasado 12 de diciembre, según el Gobierno norcoreano. Esta nueva información procede del diario «Wen Wei Po», considerado el órgano portavoz en Hong Kong del Partido Comunista de China. Jang y sus cinco ayudantes más cercanos fueron arrojados a una jauría de 120 perros que llevaban cinco días sin comer.

La noticia suena creíble ya que Kim jong-un  esta mal de la cabeza, nos gusta odiarle (con razón) y la historia es realmente impactante. Es justo lo que nos gusta leer.

En el libro de Paul Ekman «Cómo detectar mentiras», el autor ofrece varios estudios que apoyan la afirmación de que, cuanto más detalles tenga una historia, es más probable que alguien se la crea. Si por algo se caracteriza Corea del Norte es por su secretismo y opacidad en la  información, así que choca ver que había 120 perros que llevaban 5 días sin comer. Muchos detalles me parecen a mi.

Al parecer lo  ocurrido es que un sitio satírico de Hong Kong se inventó la noticia, siendo esta replicada por la mayoría de los medios occidentales. En este caso  no podemos achacar a que los medios nos mintiesen, simplemente que no hicieron bien  su trabajo a la hora de comprobar la veracidad de la noticia.

Esto es algo que veo mucho en la redes sociales, variedad de mensajes son amplificados porque nos cuentan cosas que nos gustan oir. Nos ayuda a odiar aún más a lo que odiamos y por eso lo compartimos, para que más gente odie lo que odiamos.

Un ejemplo extremo de este mal, lo vi la semana en Twitter, protagonizado por una cuenta falsa de El Gran Wyoming  (que muchos la toman como cierta) que escribió este mensaje compartido más de 7.000 veces (leed el texto en letra pequeña).

Si me  he querido detener en este mensaje, es porque a parte de contener todos los elementos de un buen bulo puede meter en serios problemas legales a cualquiera que siga este consejo ya que está fomentando el alzamiento de bienes.

El alzamiento de bienes es un delito socioeconómico que consiste en cualquier acción de un deudor dirigida a la sustracción u ocultación de todo o parte de su patrimonio, dirigida a que el acreedor encuentre dificultades para hallar elementos patrimoniales con el que poder cubrir su deuda.

La pretensión de la persona que realiza el alzamiento de bienes es salvar todo su patrimonio o algún bien del mismo, en beneficio propio o en el de alguna otra persona, obstaculizando de este modo la ejecución que podrían seguir los acreedores.

Algo que está castigado con penas de prisión de uno a cuatro años. Así de caro te puede costar.

Un reciente estudio nos contaba que al 70% de los internautas le cuesta distinguir un bulo de una noticia fiable, siendo algunos bulos nada dañinos (como los que  El Mundo Today que de vez en cuando cuela a los medios «serios») y otros francamente peligrosos para las finanzas de quién lo lee (como pueden ser recomendaciones de inversión, timos piramidales, etc).

No siempre es fácil saber si nos encontramos ante un bulo (aunque aquí tenemos una excelente mini-guía para detectarlo) y tampoco es cuestión de estar permanentemente en «modo alerta», si algo que leemos nos hace feliz y no va a cambiar nuestra vida seguramente el bulo haga algo positivo por nosotros. Otra cosa muy distinta es cuando este bulo contiene información que puede tener consecuencias económicas o legales, en este caso lo mejor es pedir asesoramiento (basta consultarlo en foros) e investigar bien sobre el tema. Cuando hay pasta por medio siempre debemos pecar de desconfiados.